Tras dos años de preparación y gestiones
administrativas, se inició el primer curso de
cantería, subvencionado por la Consellería
de Treball y por la Conselleria de Innovació
i Energía, que asumió la elaboración
de los contenidos y su volcado a HTML.
La selección fué muy dura: casi 70 aspirantes
para 18 plazas. Distintas procedencias y trayectorias,
un objetivo común: aprender, superarse.
Este ha sido el elemento decisorio a la hora de efectuar
la selección de alumnos. Buscábamos interés
genuíno en aprender y amor por la piedra, la
arquitectura tradicional, y curiosidad, concretamente
ese tipo de curiosidad que de niños a algunos
nos hacía desmontar los juguetes de niños
para ver lo que tienen dentro.
| El antíguo Matadero de Alaró
era un edificio semiabandonado, utilizado como almacén
por la brigada municipal. Disponíamos de
un local cubierto y un amplio patio, con entradas
de acceso opuestas. |
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| Al otro extremo del local cerrado un pequeño
cuarto: el futuro cuarto de herramientas que incluirá
una mesa de estudio para aquellos que necesiten
tutorias o quieran repasar temas concretos con un
ordenador portátil. |
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| La primera acción fué limpiar el
suelo y efectuar el estado de mediciones, para poder
efectuar la distribución de mesas de talla
y marcar la colocación de las tomas de corriente. |
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| El taller tenía unas ventanas altas de
forma rectangular colocadas a distancias regulares,
que permitían una aceptable iluminación
natural pero que eran excesivamente altas: su objetivo
era evitar que pudieran entrar gatos o perros al
olor de los animales sacrificados. |
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| Al otro lado del muro, el patio descubierto sirvió
para ir almacenando material de cantera, donación
de Sebastià Caldentey. |
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| El porton de acceso al patio se convertirá
en el acceso único al taller una vez comunicados
ambos recintos. |
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| La pared exterior muestra a las claras los efectos
de la humedad por capilaridad que sube desde el
suelo. Cualquier intento de sellar la pared con
hidrofugantes no conseguirá sino hacer que
la humedad ascienda más arriba por el interior
de la pared, buscando su salida hacia el exterior. |
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| Una imágen de las "piedritas"
cedidas por Sebastiá Caldentey. La piedra
de Santanyí es la piedra tradicional de los
tallistas mallorquines: estátuas, arcos,
dinteles y tallas de todo tipo están generalmente
hechas en esta hermosa piedra de origen sedimentario. |
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Ver primer ejercicio: construír
un banco de talla
Ver segundo ejercicio: comunicar ambos
recintos
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