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(http://www.bbslaguna.com.mx/ArquitectosConstructores.htm)
Alfonso Ramírez Ponce.
Arquitecto mexicano, profesor de Teoría
de la Arquitectura y Taller de Proyectos de la
Facultad de Arquitectura de la UNAM.
"Construyo, luego soy."
"I build, therefore I am."
Víctor Libo.
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Hace dos semanas, en este mismo espacio publicamos
el trabajo que presentamos en el Coloquio de Construcción
Natural realizado en Kingston, Nuevo México,
EUA, del 1 al 8 de junio pasados. Ahora comentaremos
algunos de los aspectos del citado Coloquio. A diferencia
de las otras reuniones gremiales o académicas,
la actividad más importante del Coloquio no fue
la presentación de ponencias -o como suele decirse
pedantemente las "conferencias magistrales";-
sino la actividad de construir. Lo principal es hacer
más que decir. Con la dirección de los
ponentes, todos ellos arquitectos, ingenieros o constructores,
los asistentes construyen espacios a escala natural,
utilizando las técnicas expuestas.
En esta ocasión se realizaron obras con bolsas
de tierra y pacas de paja; bajo la dirección
de Joseph Kennedy, cuya tesis de maestría fue
"Conceptos de diseño lunar con los recursos
del sitio". Se construyó un baño
con arcilla en rollos o bolas -cob clay- dirigido por
un pintoresco personaje llamado Sun Ray Kelly arquitecto,
escultor y constructor norteamericano. Se realizó
también un taller sobre construcción con
bambú o caña guadua como se le llama en
Colombia. Fue dirigido por el arquitecto Oscar Hidalgo,
originario de ese país y pionero en la investigación
del material, autor de varias publicaciones sobre el
tema y quien estará en México en fecha
próxima. Y claro, construimos parcialmente una
bóveda con la técnica del ladrillo recargado.
Tengo que confesar que sólo hasta ahora, al
tener la experiencia de dirigir y construir directamente
la cubierta, comprendí a cabalidad el sentido
etimológico de nuestra profesión. Recordemos
que la palabra arquitecto: viene del griego arkhitékton
compuesto de árkho "soy el primero"
y tékton "obrero" derivado de tíkto
"produzco" "doy a luz". Es decir;
el primero o el principal de los obreros que producen.
Nunca hasta ahora, viví el papel del obrero principal.
Y esto me permitió entender la frase de Víctor
Libo, constructor autodidacta, que él hace reversible:
"Soy, luego construyo." Víctor coincide
sin saberlo, con el pensamiento antropológico
del hombre como hacedor de objetos.
Además de los citados asistieron también
presentadores como Danny Steyn, ingeniero sudafricano,
experto en cubiertas de paja; David Eisenberg, director
del Centro de Desarrollo de Tecnología Apropiada
de la U. de Tucson; investigador de sistemas y materiales
de construcción de bajo impacto ambiental; Frank
Andresen, restaurador alemán; Marta Layseca arquitecta
argentina que realiza su tesis de maestría sobre
una investigación de sistemas constructivos de
bajo costo; Larry Degelman y Verónica Suebarto,
profesores e investigadores de la U. de Texas, comprometidos
con el desarrollo sustentable; Cassandra Adams, profesora
de la U.C. de Berkeley, especializada en construcción
tradicional japonesa; así como editores de publicaciones
especializadas: Adobe journal; The last straw; Designer
and buider; y varias del Auroville Building Center entre
otras..
La experiencia de construir, de "sentir"
los materiales y sus propiedades siempre me ha parecido
-ahora con mayor razón- que debía ser
una repetida experiencia imprescindible dentro de la
formación académica de los futuros arquitectos.
La realidad como sabemos, es otra muy distinta.
Hemos comentado en anteriores escritos que en las escuelas
de música, por ejemplo, a los estudiantes se
les da la teoría musical pero además la
práctica. Los alumnos durante su formación
tocan diversos instrumentos y por tanto producen música.
Imagínense ustedes una escuela donde a los futuros
músicos se les mostraran diagramas, fotos, transparencias,
películas y videos de los instrumentos, pero
no se les permitiera nunca tocar uno solo de ellos.
Sería absurdo ¿no les parece? Pues esto
es exactamente lo que pasa en la enorme mayoría
de las escuelas de arquitectura. Los alumnos hacen croquis,
planos, maquetas; ven fotos, transparencias, películas,
videos, pero nunca tienen contacto con los materiales
y por tanto no aprenden a construir. No hay talleres
o laboratorios donde se analicen las materias primas,
donde se experimenten sistemas constructivos, donde
se hagan pruebas de viento, soleamientos o temblores
sobre estructuras arquitectónicas. El ladrillo
es un prisma rectangular dibujado sobre el pizarrón.
La idea original sobre la función constructiva
inicial de los arquitectos, como todos sabemos, cada
vez se apega menos a la realidad. Hemos abandonado -con
las notables excepciones de siempre- el campo de la
construcción de las obras para refugiarnos en
su invención o proyección. Hemos pensado
que el fin de nuestra profesión no es tanto la
realización material de la obra, sino, su concepción.
En vez de sentirnos responsables de la existencia ideal
y la existencia material de la "Arquitectura";
hemos optado tan sólo por la primera. Esta es
sin duda una de las principales razones de la crisis
actual de nuestra profesión.
Notas:
Como vemos, tesis en línea con los planteamientos
de nuestro proyecto. Los griegos dirían "mens
sana in corpore sano" y los orientales hablarían
del ying/yang. Nosotros simplemente recordamos que,
como bien dice Tineo y Marquet
"La construcción es un trabajo de artesanos
realizado por no-artesanos".
Ver Bóvedas mejicanas:
curvas de suspiro y barro
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