(Leandro del Corso. Web www.monografías.com")
La Cromoterapia. Color y Arquitectura. Color y Salud.
Significado de los Colores.
15. Los colores como tratamiento
Mucho antes que la ciencia reconociera
la influencia que ejercen sobre los cuerpos los rayos
ultravioleta e infrarrojos, hubo terapeutas que trataron
ya a sus pacientes con la ayuda de los colores.
Decía Hipócrates que
"el ser humano debe armonizar espíritu y cuerpo".
Hoy, algunos adeptos de la Medicina Natural, los cromoterapeutas,
siguen este precepto procurando devolver a sus pacientes
el equilibrio alterado. Para ello utilizan la Cromoterapia,
método suave que es como si pulsaran las diversas
"cuerdas" del arco iris, según las necesidades
de cada caso.
Estando, según Albert Einstein,
en estrecha relación la energía y la materia,
no debería sorprender que las longitudes de ondas
emitidas por los colores puedan tener efectos tanto
psíquicos como físicos.
En el límite de lo psicológico
y lo fisiológico, es decir, en toda la serie
de fenómenos nerviosos que se traducen por disposiciones
e impresiones psíquicas, es bien sabido que el
color azul induce a la relajación y al reposo;
el verde, a la calma y al equilibrio; el rojo, al trabajo
y a la acción.
En una clínica maternal de
Mónaco se ha observado que los nacidos prematuros
prosperan de manera más satisfactoria cuando
son mantenidos en una incubadora iluminada con color
rojo-morado, es decir, el color del medio prenatal.
Diversas observaciones permiten llegar
a la conclusión de que los colores pueden muy
bien jugar un papel importante, como en realidad asi
hacen, en el dominio de la salud y la enfermedad.
Otro hecho conocido es que la luz
solar es un agente terapéutico, un bactericida
de primer orden y que las superficies iluminadas con
sus rayos son rápidamente liberadas de los microbios
que podrían contener.
Es bien sabido que la luz del día,
incluso velada por las nubes, se halla compuesta por
todos los colores, armónicamente reunidos para
ejercer poderosos efectos vivificantes sobre todos los
organismos. Es por esto que toda materia viva, para
mantenerse en buen estado, necesita mucha luz. Sin
embargo, no es prudente exponer el cuerpo a todas las
radiaciones solares sin tomar algunas precauciones.
Debido a las condiciones poco naturales en que los seres
humanos nos hemos acostumbrado a vivir, hemos adquirido
una sensibilidad que nos obliga a dosificar las intensidades
a las que nos exponemos, a fin de no desencadenar reacciones
capaces de comprometer el equilibrio físico o
psíquico. Por ejemplo, para tomar baños
de sol hay que hacerlo progresivamente y, en algunos
casos, incluso pueden estar contraindicados.
Del mismo modo, la aplicación
de diversos colores puede tener indudables repercusiones
que, debidamente dosificadas, serán de gran efectividad.
Tecnicas Cromoterápicas
A menudo combinadas, las herramientas
que utiliza el cromoterapeuta son los rayos de luz coloreada,
el agua solarizada, la elección de alimentos
según su color, la coloración ambiental,
los vestidos, etc.
Luz Coloreada
Como se comprenderá, el color
es sensación, pero sobre todo luz, es decir,
energía radiante que viaja por el espacio en
forma de ondas electromagnéticas variables en
dimensión, intensidad y frecuencia.
En un departamento a oscuras, el paciente
es expuesto a la luz coloreada de una lampara cromoterápica
o de un simple proyector de diapositivas, relajándose
y concentrándose a la vez sobre el color aplicado
y sobre la parte tratada.
Pero su aplicación, los crometerapeutas
disponen de diversos dispositivos ópticos provistos
de filtros especiales con los que es posible utilizar
las distintas longitudes de onda de los diferentes colores
del espectro luminoso visible, al objeto de tratar problemas
estéticos o relacionados con el estrés
y las deficiencias energéticas.
En el campo de la medicina estética
se obtienen efectos óptimos sobre acné,
estrías, piel grasa, arrugas, eritrosis, etc.
En el caso de la celulitis, el masaje bajo luz azul
resulta menos doloroso y se obtienen resultados inmediatos
y controlables desde la primera aplicación.
Cromoterapia
Médica
Desde el punto de vista médico,
tres colores son eficaces en el tratamiento de enfermedades
crónicas: rojo, azul y amarillo.
El color rojo, color cálido,
debe ser utilizado cuando hay atonía del organismo;
es excitante y estimula la circulación sanguínea.
Puede ser beneficiosamente empleado para activar el
aparato digestivo y contra depresión nerviosa,
hipocondría, melancolía, neurastenia y
parálisis parciales o totales. En cambio, agravaría
las enfermedades contraídas por mala aplicación
del color azul.
El amarillo y el naranja, dos colores
alegres y vítales, son igualemente estimulantes,
eficaces y se utilizan en problemas de hígado,
intestino, asma, bronquitis crónica, estreñimiento
debido a vida sedentaria, hemorroides, gota y reumatismo
crónico.
El verde es un color analgésico,
que se puede utilizar para calmar todo tipo de dolores
y neuralgias. Ayuda a tratar la hipertensión,
la gripe, y las inflamaciones genitales. Ha logrado
notables efectos en ciertas psicopatías, asi
como en la forunculosis, la incontinencia de orina,
la sífilis y el cáncer.
El azul, color frío, refrigerante,
sedante, antibiótico y astrigente es preconizado
en los estados febriles e inflamaciones producidas por
gérmenes: sinusitis, laringitis, amigdalitis,
asi como para combatir insomnios, terrores nocturnos
en la infancia, neuralgias intercostales, cefaleas,
disentería y cólera.
El color violeta tiene las mismas
indicaciones que el azul. Además es eficaz contra
la anemia.
El púrpura tiene su principal
acción sobre los riñones y pulmones.
El índigo, mezcla de azul y
rojo, está indicado en los problemas respiratorios.
Se recomienda en la neumonía, las bronquitis
con tos seca, asma y dispepsia crónica.
El ultra-violeta, de reconocidas propiedades
antimicrobianas, es utilizado para la esterilización
de algunos alimentos y del agua. Puede ser útil
en hiperexcitabilidad nerviosa.
Otro punto a considerar es el de la
intensidad de la fuente luminosa, al mismo tiempo que
el color, y esto es particularmente importante en el
tratamiento de los tumores. El color azul es el que
posee un mayor poder de inhibición. En la oscuridad,
aplicando luz azul, los tejidos normales se desarrollan
moderadamente, mientras que los tejidos neoplásicos
dejan de desarrollarse.
La Cromoterapia ha sido y es todavía
una técnica empírica, pero gracias a estudios
serios se están elaborando medidas precisas para
poder sacar de los colores todo el partido terapéutico
que es de esperar.
16. Cromoterapia Ambiental
Es innegable que el entorno donde
se vive, del que los colores forman parte integrante,
actúa grandemente sobre la calidad de vida. De
ahí la conveniencia de aprovechar las reglas
de la Cromoterapia para contribuir también en
el aspecto ambiental a la necesaria armonía.
Por esto, los decoradores que conocen bien su profesión
toman en cuenta los consejos de los psicólogos,
a fin de proporcionar el más armónico
ambiente en las instalaciones de sus clientes. Algunos
de estos consejos son los siguientes:
En la vivienda
Lo primero que se tiene en cuenta
es la división de los colores en cálidos
y fríos , considerándose opuestos o complementarios
entre sí:
- Amarillo y azul ultramar.
- Naranja y azul turquesa.
- Rojo y verde esmeralda.
- Violeta y verde vegetal.
En decoración es imprescindible
no olvidar este efecto: el amarillo, por ejemplo, adquiere
más intensidad al ser colocado junto al azul;
el rojo, junto al verde; por lo que no se debe tomar
un color considerándolo aisladamente, sino estudiando
la intensidad que adquirirá según tenga
que ir junto a una u otra tonalidad.
No todas las habitaciones admiten
el mismo tono de color. Ello depende de la orientación
y del uso que se vaya a hacer de las mismas. En general,
se aconseja lo siguiente:
-Pasillos: Deben predominar los colores
cálidos.
-Comedor: Mezcla de colores cálidos
y fríos.
- Estancia: Deben predominar los colores
cálidos.
- Dormitorios: Deben predominar los
colores fríos.
- Cocina: Mezcla de colores cálidos
y fríos.
Hay una cierta tendencia a que las
paredes y el mobiliario de la cocina sean de color blanco.
El blanco evoca orden y limpieza, pero es un color frío,
monótono, desmoralizador.
¿Significa esto que tendrían
que usarse en la cocina vivos colores? No, esto sería
caer de un exceso a otro: los colores cálidos,
demasiado excitantes, pueden provocar a la larga fatiga
nerviosa. Lo mejor es una combinación armónica
de tonos claros, luminosos y suaves. Por ejemplo, si
las paredes son blancas o de color crema, el mobiliario
podría tener matices pastel (verde, amarillo
y azul). Inversamente si las paredes son de color pastel,
el mobiliario podría ser blanco. No es aconsejable
que las baldosas de las paredes tengan contraste de
colores, como por ejemplo blanco y rojo o blanco y negro;
la persistencia de estos dos valores opuestos se traduce
en fatiga ocular.
Por los que respecta a las habitaciones,
algo que hay que tener muy en cuenta es la personalidad
de quienes vayan a utilizarlas. Si se trata de personas
nerviosas o irritables, deberá darse preferencia
a matices pálidos y colores calmantes. Si por
el contrario tienen que habitarlas personas indolentes
y melancólicas, un exuberante rojo o una mezcla
de colores brillantes podrá animar su espíritu.
La elección del color para
el cuarto de baño es particularmente delicada.
El tono del maquillaje puede ser alterado por el reflejo
de unas paredes de color demasiado vivo. Si el suelo
es de color claro, las paredes y puertas podrían
ser de color rosa y dejar los colores vivos para cortinas,
toallas y demás accesorios. Si el suelo es de
color oscuro, las paredes y puertas podrían ser
de color amarillo, y blancos los aparatos sanitarios
y demás accesorios.
Iluminacion
Es así mismo de gran interés
para el decorador tener en cuenta, al elegir los colores
que se han de combinar, los cambios de intensidad de
luz que se producirán en cada habitación,
pues según la intensidad de luz cambiará
el color. He aquí el coeficiente de reflexión
de diversos colores a la iluminación natural
media:
- Cadmio: 80%
-Amarillo y verde: 60%
-Salmón: 40%
-Siena: 35%
-Naranja 32%
-Púrpura y carmín: 30%
-Bermellón: 25%
-Rojo y escarlata: 20%
-Azul: 16%
-Violeta: 12%
No es lo mismo que la iluminación
sea natural o artificial y, en esta última variaran
los colores según la clase de foco que los ilumine.
En La Industria
La iluminación y el color es
en locales industriales o comerciales y en lugares públicos
donde más se ha reconocido su influencia. Hoy
se admite que hay colores que ayudan y dan seguridad
en el trabajo. El acondicionamiento del colorido de
las fábricas disminuye muy notablemente el número
de accidentes industriales.
A menudo la fatiga excesiva de los
ojos, que puede causar gran tensión nerviosa
y otros desórdenes serios, proviene del esfuerzo
involuntario y constante del ojo por adaptarse a contrastes
de color perjudiciales. No basta que haya luz suficiente
en una sala de trabajo. Es preciso que tanto la luz
como los colores estén debidamente dispuestos.
En numerosas industrias en las que
el blanco y el gris dominaban sobre los muros, al pintarlos
de color verde pálido se ha comprobado que la
atención visual de los obreros se hacía
más regular, con menos fatiga, lo que significaba
mayor producción y mejores resultados económicos.
En cierta oficina en que predominaba
el color verde todo allí era equilibrio, productividad
y buen talante, pero bastó pintar las paredes
de color rojo para que surgieran discusiones, agresividad
y descendiera la eficacia del personal.
Al parecer, existe una relación
entre los colores y los ruidos. Bioquímicos rusos
han realizado experiencias sobre el comportamiento de
ruidos y colores en el organismo y una de sus conclusiones
es que determinados colores reducen el impacto del ruido
ambiental. Según ellos, los colores fríos,
como el azul y el añil, presentan una capacidad
de absorción de ruidos fuertes e intensos, por
lo que tales colores debieran ser preferidos en talleres
excesivamente ruidosos.
El Instituto de Investigaciones del
Color, de Estados Unidos, ha llegado a sugerir que algunos
colores favorecen las ventas. Así, el color rosa
es el mejor para los cosméticos; el verde, para
la joyería, y el rojo, para los juguetes.
En unas escuelas suizas se sustituyó
el encerado negro y el yeso blanco por una pizarra verde
y clarión amarillo. Además del efecto
calmante obtenido, fué notable el progreso en
la retención de las explicaciones desarrolladas
en aquella.
En la mayor parte de clínicas
y hospitales, el color blanco o marfil de las paredes
y de las prendas de vestir de médicos y enfermeras
ha sido sustituido por el color verde. Con ello el ambiente
es más calmado e incluso los cirujanos trabajan
con mayor seguridad.
Pero hay más: La "Panamerican
Airways" descubrió que se daba una mayor proporción
de mareos en los pasajeros de aviones cuya decoración
era de color amarillo o naranja. El problema fue resuelto
adoptando el azul o el verde pálido tanto para
asientos y almohadones como para la pintura interior
de los aparatos. El ejemplo ha sido seguido por los
diseñadores de autobuses y vagones de ferrocarril.
En todos los ambiente, la buena disposición
de luz y colores es de mayor importancia.
17. Cromoterapia y elementos
Entre los elementos que utiliza el
cromoterapeuta tiene un lugar preponderante el agua
solarizada. Ésta se obtiene muy fácilmente:
basta exponer agua pura durante unas cuatro horas en
una botella de vidrio del color deseado o, si no se
dispone de ella, de una botella de vidrio incoloro teñida
o envuelta en papel celofán con dicho color.
Una vez cargada de vibraciones, esta agua se ha transformado
en una "poción mágica" que hay que tomar
con moderación.
Este mismo método se utiliza
para preparar los aceites destinados a dar masajes.
Los Alimentos
La buena higiene de la vida pasa necesariamente
por la alimentación. En la preparación
de los alimentos también los colores tienen su
importancia. Precursores de este dominio, los médicos
tradicionales chinos escogen los alimentos en función
de sus diversos colores. Asi, a fin de activar los distintos
órganos, relacionan el corazón, el hígado,
el bazo, los riñones y los pulmones respectivamente,
con el rojo, el azul o el verde, el amarillo, el negro
y el blanco.
Asi, alimentos como el tomate o el
pimiento rojo sirven para fortificar las funciones del
corazón, a condición de que hayan sido
preparados con arte y amor. Sin embargo, al preparar
el menú, hay que tener en cuenta la constitución
y el temperamento del cliente, tanto como el sabor del
menú preparado.
Por otra parte, hay que ir con cuidado
con el color de la luz artificial. Una iluminación
fluorescente tirando a azul podría transformar
en desagradable una excelente comida. Un investigador
sueco llevó a cabo un experimento destinado a
probar este extremo. Convidó a unas veinte personas
distinguidas por su carácter afable. La comida
transcurría en un ambiente agradable y con buen
apetito. De repente, siguiendo las órdenes del
anfitrión, un ayudante pulso un conmutador y
la iluminación normal de la sala fue reemplazada
por una luz filtrada que alteraba notablemente el color
ambiental. Aquél rogó a los convidados
que no tuvieran en cuenta el incidente técnico
y siguieran haciendo honor a la comida como si nada
hubiera pasado. Pero a pesar de sus amables palabras
los asistentes no tardaron en sentirse a disgusto. Los
alimentos aparecían ahora de color negro y gris,
como si los hubieran regado con tinta. Los espárragos
parecían morados y los guisantes azules. Algunos
no se atrevían a hincar el diente en vituallas
de aspecto venenoso. La conversación languideció.
De pronto, una joven exclamó histéricamente
que se encontraba mal, sospechando que era debido al
vino, cuyo sabor ya le había parecido sospechoso.
Juzgando que el experimento había durado lo suficiente,
el investigador le puso fin haciendo que se restableciera
la iluminación normal. Los manjares recuperaron
sus colores habituales. El anfitrión explicó
los motivos científicos del experimento e instantáneamente
los convidados recuperaron el buen humor y el apetito.
Que la presentación y particularmente
el color de los alimentos tienen su importancia, no
ofrece la menor duda. Instintivamente, el ama de casa,
al preparar entremeses, los dispone de tal manera que
el rojo de los rabanillos se acompañe del amarillo
pálido de la mantequilla, mientras que en verde
del perejil y el amarillo de la yema de huevo pongan
en relieve el color de los tomates.
La secreción de saliva y del
jugo gástrico se desencadena a menudo desde que
los ojos registran la armonía o el contraste
de los colores. Se ha comprobado que los platos policromos
tienen gran éxito y provocan inmediato apetito.
Como si se dispusiera de una paleta, el cocinero o el
ama de casa pueden echar mano de colores que van desde
el rojo de los pimientos, la remolacha, los rábanos,
al verde de los otros pimientos, las lechugas y los
pepinos, pasando por el amarillo de los limones, la
yema de huevo o las mayonesas, y el blanco del arroz
o de la raíz del apio.
La armonía de los colores también
es de suma importancia en la mesa.
18. Colores y personalidad
Las investigaciones sobre la física,
la bioquímica y la psicología de los colores
han revelado fenómenos muy interesantes. Por
lo pronto, la opinión de que los colores son
un lujo de la Naturaleza, que se permite estos adornos
para agradar la vista, no puede sostenerse. En primer
lugar, porque el órgano de la visión no
es el único sistema que percibe variaciones luminosas
cromáticas.
Para demostrarlo, en la Universidad
de Viena se verificaron diversos experimentos exponiendo
a muchas personas, con los ojos vendados o ciegas, a
la acción de luces de diversa longitud de onda,
que vale tanto como decir de diversos colores. Todos
reaccionaron los mismo. La luz blanca no provocó
ninguna respuesta. En cambio, las otras sí. Sin
que ninguna pudiera verlas, la amarilla les hizo mover
inconscientemente los brazos; la roja los atrajo, y
la azul los repelió. De esto se deduce que las
sensaciones cromáticas no solo entran en el organismo
humano por la doble ventana de los ojos. Debe existir
otro aparato receptor situado en la piel, en cierto
modo semejante al de algunos seres inferiores.
Desde hace mucho tiempo, se sabe que
los ciegos detectan las vibraciones de la luz mejor
que quienes disfrutan de buena vista, lo que hace suponer
que tales vibraciones actúan no solo sobre la
sensibilidad, el ritmo respiratoria y la presión
sanguínea, como ya es sabido, sino en muchas
más facetas de las que generalmente imaginamos.
Modernamente, asi lo ha confirmado la Psicología
experimental, que atribuye a los diversos colores el
siguiente simbolismo:
BLANCO: Síntesis de todos los
colores, en sentido positivo significa perfección,
pureza, verdad, inocencia, gloria, integridad, firmeza,
obediencia, elocuencia, iniciación, perdón.
En sentido negativo puede representar frialdad, poca
vitalidad, vacío, ausencia.
El algunos países orientales
el blanco es color de luto. En la naturaleza es el color
de la nieve, de los lirios, de los pulcros cisnes. Es
el color preferido por los decoradores porque da luminosidad
y favorece la integración de cosas muy diversas.
VIOLETA: Abarca los matices conocidos
como añil, índigo, violeta, lila y morado.
Significa humildad, retiro, recogimiento, religiosidad,
tolerancia, intuición, sabiduría, temperancia.
Pero también nostalgia, melancolía, conformismo,
soledad extrema. Color propio de los arrepentidos, penitentes,
deprimidos, asi como de personas de débil vitalidad,
frioleras, viejas antes de tiempo.
En el extremo de esta gama se halla
el ultravioleta, cuyo significado es el misticismo y
desenvolvimiento de facultades parapsíquicas.
ESCARLATA: Abarca los matices conocidos
como carmín, carmesí, escarlata y púrpura.
Significa grandeza, dignidad, sabiduría. Pero
también indignación, dogmatismo, egoísmo.
ROJO: El más cálido
de los colores, estimula y dinamiza. Significa fortaleza,
amor, sacrificio, audacia, optimismo, victoria. Pero
también sangre, fuego, agresividad, pasiones
violentas.
NARANJA: El más generoso de
los colores y punto de equilibrio entre la libido y
el espíritu. Significa confianza en sí
mismo, vigor, estímulo vital. Pero también
puede significar tentación lujuriosa, orgullo,
ambición.
AMARILLO: Color del sol y del oro,
significa luz, inteligencia, constancia, nobleza. Pero
también envidia, avaricia, hipocresía.
VERDE: Color de la Naturaleza en primavera.
Significa esperanza, fe, respeto, servicio, amistad.
Pero también angustia y ansiedad. Al veneno se
le acostumbra a representar de color verde.
AZUL: El más frío e
inmaterial de los colores. Color del infinito, del cielo
y del mar, significa fidelidad, justicia, verdad, caridad.
Pero también miedo, desvarío.
En Siria, el azul celeste es el color
del luto, significando el cielo que se desea para las
almas de los difuntos.
GRIS: Color del plomo, del tiempo
lluvioso, de las rocas.
Como el beige y el marrón,
es un color neutro que evoca un poder suave y sutil,
el recuerdo de la infancia. Su significado es mucho
más favorable cuando aparece limpio y claro que
cuando es sucio y oscuro. Significa sensatez, experiencia,
sentido común, justa medida entre mentalidad
y emotividad, entre actividad y pasividad. Pero puede
significar depresión, indiferencia, astucia y
engaño. Las hojas secas al marchitarse adquieren
el color beige.
NEGRO: Negación de todos los
colores, simboliza la noche, la nada, el abismo, las
tinieblas. Significa rigor, prudencia, honestidad, seriedad,
elegancia. Pero también tristeza, luto, inconsciencia,
odio.
Realce De La Personalidad
Los colores han acompañado
siempre al ser humano, desde muchos milenios, en sus
diferentes épocas y culturas. Ya en las tribus
más primitivas, tatuajes y maquillajes de diversos
colores han constituido una constante, si bien usados
principalmente por los líderes para distinguirse
del resto del pueblo. Los pigmentos que utilizaban eran
extraídos de algunas plantas o de la tierra,
como las sales de cobre y manganeso.
Época de esplendor en el uso
de colores fue la de los faraones, en Egipto, donde
empezaron a usarse los colores azul de lapiz lázuli,
verde malaquita y rojo púrpura, este último
extraídos de unos moluscos del Mediterráneo.
En la corte de Francia, en la época
de los "Luises", los nobles, además de vestir
diferente para distinguirse de la gente común,
iban maquillados con la tez blanca, con polvos de arroz,
párpados azules, labios rojos y un lunar tafetán,
que según colocación significaba una cosa
u otra.
Con la misma finalidad de realzar
su personalidad, ya sea por el poder personal o por
la fuerza del grupo, aun hoy se utilizan los uniformes
de diversos colores y se procura distinguirse o elevar
la altura de los gorros, aparatosos sombreros, etc.
Por esto, socarronamente, la gente del pueblo advierte:
Desconfiad de los que visten diferente de nosotros".
El Color De Los Vestidos
Se dice que "el hábito no hace
al monje"... pero lo ayuda. Para numerosas comunidades
religiosas, el color de los uniformes es simbólico:
el blanco, por la pureza; el negro, por la austeridad;
el carmín, por la dignidad.
La Psicología de los colores
prescribe vestimentas teñidas con materiales
naturales y con colores que jueguen su papel para el
bienestar físico y moral.
Deberían evitarse las contradicciones.
Asi, los colores vivos y cálidos (rojo, anaranjado
y amarillo), en lugar de utilizarlos en verano, como
es moda, deberían ser preferidos en invierno,
por su acción antifatiga, estimulante y tónica.
Del mismo modo los colores, muy llamativos, que suelen
llevar las personas extrovertidas, deberían ser
llevados por las introvertidas y algo melancólicas,
a fin de que levantaran su temperamento.
En síntesis, los colores de
las prendas de vestir podrían elegirse, en cada
caso particular, según los siguientes efectos:
- Rojo. Ejerce un efecto tonificante,
estimula las células cerebrales, acelera la circulación
y excita el apetito y la combatividad. Por ello, solo
debería llevarse en cortos periodos de competiciones
deportivas o de grandes esfuerzos.
- Rosado. Crea clima festivo.
- Anaranjado. Para sentirse bien,
optimista y aumentar el tono sexual.
- Amarillo. Estimula la energía,
predispone al humor jovial, procura sensación
de bienestar. Fortificando nervios y cerebro, es aconsejable
en caso de pruebas intelectuales y afectivas. Algunos
amarillos pálidos carecen de efecto, pero basta
realzar un poco su tono para obtener una atmósfera
cálida que evoca el oro y el sol.
- Verde. Color de la Naturaleza, es
calmante de los nervios, tranquilizador.
- Gris. Color neutro que debilita
las reacciones psicológicas. Para llevar durante
periodos de grandes trastornos emocionales. No debe
usarse en periodos demasiado largos.
- Azul. Produce un sentimiento de
serenidad y tranquilidad.
- Violeta. Concilia los dos extremos
del espectro (azul y rojo). Para hallar la calma y abrirse
a los demás. Pero presenta un lado enigmático.
Llevar permanentemente este color engendra fatiga, estreñimiento
e indigestión crónica.
- Blanco. Hace a quien lo usa transparente
a los ojos de los demás.
Todo color situado al lado de otro,
ya contraste o se armonice con él, se ve transformado
de manera increíble. Ciertos verdes pueden acentuar
el enrojecimiento de la tez (porque el verde tiende
a resaltar parcialmente su complementario, el rojo)
o, por el contrario, subrayar la palidez. Si bien el
rosa es generalmente considerado como un color que sienta
bien, un rosa de color carne acentuará el color
terroso del rostro. Algunos rojos vivos, en cambio,
van sorprendentemente bien a estos géneros de
piel. Y una mujer de tez brillante cuyos cabellos contrastan
intensamente con el color de la piel, puede llevar un
conjunto verde esmeralda o rojo bermellón.
El negro, negación de todos
los colores, y el blanco, combinación de todos
ellos, forman una categoría aparte que puede
ir bien en toda ocasión. Sin embargo, cuando
por la edad los cabellos se vuelven grises, hay que
tener en cuenta que el negro hace palidecer el rostro.
Cromoterapia China
La influencia cromática fue
conocida ya en el antiguo Egipto, en el cual los sacerdotes
de Thot, dios de la sabiduría, representado con
cabeza de ibis, ejercían ya la curación
mediante colores, terapia que también se utilizó
en otros países.
El célebre misionero occitano
Evarist Huc, que en el pasado siglo exploró la
China, la Tartaria y el Tíbet, dio cuenta de
las curaciones mediante la utilización de diversos
colores, como pudo observar en aquellos países.
Según la antigua sabiduría
china, la Naturaleza está constituida por cinco
tendencias, representadas por otros tantos materiales
que, cumpliendo un ciclo siempre renovado, dan lugar
a todo lo que existe. Estos cinco elementos son los
siguientes:
- El fuego, que engendra la tierra.
- La tierra, que engendra el metal.
- El metal, que engendra el agua.
- El agua, que engendra la madera.
- La madera, que engendra el fuego.
A cada uno de estos elementos se les
atribuye un color relacionado con las estaciones, factores
ambientales, crecimiento y desarrollo, sabores, orientación
cardinal y las siguientes características:
ROJO: Vivaz y activador, es símbolo
de fuerza, pasión y destrucción.
AMARILLO: Es el color del intelecto
y de progreso económico, fama, triunfo, nobleza
y amistad.
BLANCO: Bondad y pureza.
NEGRO: Color negativo. Simboliza miedo,
mal.
VERDE: Color relajante Simboliza esperanza,
renacimiento, energía, crecimiento, juicio claro
y equilibrio.
Partiendo de esta simbología
el cromoterapeuta chino decide aplicaciones, pudiendo
utilizar tarjetas de colores, microtriángulos,
arcillas bioenergéticas, etc.
También según la medicina
tradicional china, tienen los colores diversos efectos
en la estimulación de los puntos de acupuntura:
El violeta es el color que gobierna
todo el sistema nervioso y psicológico, utilizándose
fundamentalmente sobre el Tu Mo o Vaso Gobernador.
El color naranja estimula el aumento
de energía.
El lila, aplicado sobre los meridianos
triplecalentador o del intestino delgado, es depurador
y regulador térmico.
El amarillo es el color de la regulación
interna, particularmente de la mujer.
El amarillo verdoso, aplicado sobre
todos los puntos relacionados con la digestión,
favorece el equilibrio energético.
Junto con el anterior, el color rosa,
es utilizado preferentemente en la regulación
de la piel.
El color rojo tiene efecto vivificante,
debiendo ser aplicado sobre Ching del pulmón
y Meridiano de intestino grueso.
Filosofia Sanscrita
Si la Acupuntura se basa en la existencia
de unos circuitos energéticos, según la
filosofía sanscrita, la energía vital
forma en distintos centros del cuerpo humano remolinos
o vórtices denominados "chakras", palabra que
en sánscrito significa "ruedas".
El nombre de cada chakra, su localización,
COLOR, función psicológica y emoción
característica son los siguientes:
-Shasrara. Coronilla. VIOLETA. Entendimiento.
Felicidad.
-Ajna. Frente. INDIGO. Intuición.
Ensoñación.
-Vishudha. Garganta. AZUL. Comunicación.
Conexión.
-Anahata. Corazón. VERDE. Amor.
Compasión.
-Manipura. Plexo solar. AMARILLO.
Voluntad. Alegría.
-Swadhisthana. Bajo vientre. NARANJA.
Deseo. Llanto.
-Muladhara. Coxis. ROJO. Supervivencia.
Serenidad.
Los Druidas
Entre los celtas, antes de la invasión
romana, el Druida no fue un sacerdote ni un sacrificador,
sino un filósofo y un metafísico digno
de los pitagóricos, que supo introducirse en
los secretos del Cosmos y se esforzó en comprenderlos.
Cuando llegaban las épocas
sagradas, se reunía la terniaría espiritual
en el centro apartado del bosque o en la gruta que encantaban
Gaea y la fuerza anímica del oso. Allí,
el Druida, presidía la reunión recubierto
de lino blanco, símbolo de la luz total y de
la pureza. Le rodeaban los Ovates, vestidos de lino
teñido verde, y los Bardos, vestidos de lino
rojo o a veces azul. El verde era uno de los atributos
del sabio que buscaba e intentaba aplicar las leyes
de la materia y de la vida y que servia de intermediario
entre el pueblo, los Sarónidos de los cultos
primarios y el maestro metafísico. Era entoncés
cuando el Druida, después de haber segado el
muérdago con la pequeña hoz de oro, preparaba
la célebre poción mágica.
Los cinco colores de la alquimia
Según el psiquiatra suizo contemporáneo
Carl G. Jung, los alquimitas estaban principlamente
interesados en el desarrollo de la psique y daban a
los colores un significado relacionado con las etapas
de la vida, cuya evolución la representaban en
forma de cruz.
Partiendo del "nigredo" (negro), símbolo
de la oscura materia, de la nada, la vida se inicia
con el "albedo" (blanco), símbolo de la inocencia;
pasaban el "citrinitas" (amarillo), símbolo de
la adolescencia y de las ilusiones; luego el "rubedo"
(rojo), símbolo de la juventud y de la acción,
para alcanzar finalmente el "coeruleus" (azul), símbolo
de la madurez y la contemplación.
Las Catedrales
Guillaume de Digulleville, prior cirteciense
y poeta francés del siglo XIV, tuvo una visión
en la que un ángel le explica: "Hay tres colores
principales, verde, rojo y dorado; están juntos
en diversos trabajos de seda tornasolada y en las plumas
de muchos animales, como el pavo real, se atribuye al
Dios Padre; el rojo, al Dios Hijo, porque Él
derramó su sangre; y el verde, al Espíritu
Santo, color que reverdece y conforta".
Ya desde la época gótica,
la iglesia se sintió atraída por los colores
más vistosos. Los ventanales de las catedrales
constituyeron una verdadera sinfonía de colores
que, se subordinaba al afecto general, exactamente lo
mismo como hace una orquesta con una sinfonía
de sonidos. En muchas de ellas, se representaba a San
Juan Evangelista con un bello hábito verde, color
que simbolizaba la resurrección, la caridad y
la sana alegría.
La influencia de la luz de diversos
colores filtrada por las vidrieras e iluminando a los
feligreses no puede ser desdeñada.
21. Policromía arquitectónica: posturas
teoricas de los siglos XIX y XX
El lenguaje arquitectónico tiene en el color
a uno de sus principales componentes. No sólo
como aporte estético que despierta nuestras fibras
emocionales más íntimas sino también
cumpliendo otros importantes roles, tales como la transformación
de espacios de difícil legibilidad en lugares
armónicos y la identificación de áreas
determinadas. El presente escrito intenta mostrar la
evolución del marco teórico al respecto,
en el transcurso de los siglos XIX y XX, considerando
que históricamente recién se comenzó
a tomar verdaderamente en cuenta el concepto de policromía
arquitectónica en el pasado siglo. La obsesión
por la historiografía propició la proliferación
de estudios y viajes a Grecia, Italia y España,
redescubriéndose el uso del color aplicado en
templos clásicos, los revestimientos de mármol
del gótico veneciano y la policromía de
la Alhambra de Granada. El siglo XX tiene en Gaudí
al arquitecto precursor del resurgimiento del color,
natural para un sitio como Barcelona, comenzando de
esta manera una enorme y variada etapa productiva en
este campo. En la posguerra, se libra una ferviente
batalla a favor del uso del color "como medio de liberación
de la arquitectura de la camisa de fuerza del gris sucio"
-expresión de Bruno Taut. También los
movimientos pictóricos de vanguardia de este
período influyen en gran medida en la arquitectura,
destacándose el uso de los colores primario,
gris y negro del neoplasticismo. En contraposición,
el esprit nouveau de Le Corbusier revaloriza el blanco
de cal en una especie de couleur type. La Bauhaus, en
cambio, mantiene los grises dominantes de las nuevas
tecnologías. De esta manera, el mito de lo nuevo,
el arte como cambio y novedad, se constituye el punto
de partida para un inmenso panorama de continuaciones,
revisiones, evoluciones y críticas que se sucederían
hasta los setenta. El movimiento moderno sigue su curso
en el período 1930-1950, pero con apariciones
esporádicas de nuevas propuestas. El brutalismo
es una de ellas, constituyendo la expresión viva
de los materiales e instalaciones sin ocultamientos,
destacándose por el uso inteligente del color
la Unidad de Habitación de Marsella de Le Corbusier.
Entrando ya en los sesenta, la arquitectura moderna
sufre serias críticas en cuanto a la pérdida
de su capacidad connotativa, considerándosela
demasiado anónima, repetitiva, abstracta y técnica.
Para superar esta situación, deberá recurrir
a la historia, al símbolo y la metáfora.
De esta manera la arquitectura de los setenta y los
ochenta, denominada posmoderna, tuvo como protagonista
a la fachada, en una suerte de edificio-anuncio transmisor
de mensajes. Los colores primarios son sustituídos
por las cuatricromías de los comics, entre otros
de los recursos expresivos del pop art empleados. Así
arribamos a los noventa, década que se caracteriza
por la multiplicidad de experiencias, de convivencia
de posturas estéticas disímiles que abarcan
un amplio espectro, desde la revalorización del
purismo moderno pero con connotaciones regionalistas
hasta las distorsiones deconstructivistas, cada una
con su coherente y particular uso del color.
22. Color y arquitectura
Color En La Arquitectura
Los colores juegan su papel en el
curso de una vida, cada color tiene su importancia y
los colores en su conjunto ayudan para asegurar una
vida normal, por ello no nos equivocamos al decir que
el estimulo creado por un color especifico responde
al organismo entero, según un esquema especifico
la visión constante de unos colores que luchan
entre si, o la de un esquema de colores discordantes
con el sentimiento o gusto, puede producir los efectos
deplorables en nuestra constitución orgánica;
en fabricas y oficinas se ha comprobado que reduce la
eficiencia del operario, burócrata o técnico
y aumentan el absentismo, y en los hospitales y en clínicas
como actúan agrabando o retardando la curación
de las dolencias.
La ambientación de los lugares
de trabajo debe responder a normas que van mas allá
de lo puramente decorativo, se debe proporcionar un
ámbito que de al trabajador una sensación
de calma, que facilite su concentración en su
tarea y estimule su eficiencia y rendimiento en la misma.
Para conseguir situaciones optimas
deben considerarse la calidad de la luz ( natural o
artificial ) y la reflexión que esta otorga a
las superficies coloreadas evitando asi los efectos
de deslumbramiento.
La máxima claridad proviene
de pintar los cielorrasos de blanco. Si los pisos y
elementos de equipamiento son relativamente oscuros
( reflejan entre el 25% y 40% de la luz ) las partes
superiores del ambiente deben tener una capacidad de
reflexión del 50% al 60%.
La ausencia de colores contrastantes
fatiga la vista al poco tiempo y hay que neutralizar
esta posibilidad de cansancio, considerando que no se
produzcan contrastes duros en el campo visual del trabajador
con lo que disminuyen sus posibilidades de visión.
El verde es un color muy empleado
en ambientes industriales combinado con tonos azules.
Sugiere tranquilidad, serenidad, da descanso a los ojos
de quienes trabajan en interiores.
Un ambiente verde azulado, tiene buenas
condiciones de reflactancia, pero aparece un tanto frío
ante la luz artificial.
La temperatura del ambiente debe contrastarse
para hacer mas confortable psicológicamente el
lugar de trabajo, por lo tanto, si la misma es elevada
debe optarse por los colores fríos , (verde,
azul) y elegirse tonalidades cálidas ( durazno,
marfil, crema ) si se trata de temperaturas bajas.
A su vez las dimensiones del lugar
pueden aumentar o disminuirse visualmente con el empleo
del color. Un color claro y único contribuirá
a agrandarlas, mientras que en el caso opuesto, una
altura excesiva se atenúa dividiendo los muros
en sectores horizontales, pintando el superior con un
color oscuro que continúe en el cielorraso.
Para aquellos sectores donde se realicen
operaciones delicadas o de gran precisión es
conveniente pintar el fondo de estos con un color contrastante
al utilizado en forma general.
En lo referido al mobiliario y a los
elementos de equipamiento al menos que ocupen grandes
superficies, pueden seguir la tonalidad general. Los
marcos de las ventanas y puertas si se los pinta con
tonalidades mas claras que la de las paredes disminuye
el contraste que se establece con la luz que entra desde
el exterior.
Un dormitorio requiere colores suaves
y de descanso con poco contraste, mientras que un living
admite mas contraste , valores ricos y colores alegres
.
Para que una habitación sea
clara los colores deben ser claros, un matiz inteso
podrá ser efectivo en cualidad, pero reduce notablemente
la claridad de la pieza, factor que debe ser considerado
en primer plano.
En las piezas pequeñas no deben
ser utilizados los colores cálidos , por la cualidad
saliente de estos , tampoco en las grandes los fríos,
porque estos, por su cualidad entrante harán
que aquellas parezcan mayores aun.
Cuando los ocupantes de una pieza
son temperamentales o nerviosos, deben seleccionarse
aquellos esquemas en los que tengan predominio la cualidad
fría, y si por lo contrario, son muy sensitivos
e introvertidos, serán los colores cálidos
y estimulantes .
Los colores puros son siempre insoportables;
un azul intenso es deprimente, un amarillo puro agobia
y un rojo brillante crea la máxima excitación.
Los suaves verdes , rosas, marfiles, cremas, oros, que
sean claros y neutros producirán una sensación
fresca, darán el toque ,y crearan mas el ambiente
propio para la estabilidad emotiva.
El arquitecto conoce como usar cientificamente
el color para conformar una habitación mas cálida
o fría, mas grande o pequeña, mas alta
o baja o mas reposada o inquieta.
El concepto del color ya no se considera
como un simple valor estético o decorativo, sino
como un medio para obtener los mejores resultados funcionales
y de ambiente en un bien acordado ajuste con la luz,
con los materiales y con las líneas.
Existe un empleo convencional de los
colores, basado en motivaciones psicológicas,
significados simbólicos o emocionales, indicativo
de determinadas situaciones que pueden darse en ambientes
de trabajo. Se utilizan entonces con fines de seguridad
y si bien no sustituyen a buenas medidas para prevención
de peligros, sirven para identificar riesgos específicos
si su uso esta normalizado.
En señalización luminosa
el rojo es el color mas fácilmente reconocible,
le siguen el verde, el amarillo y el blanco. El púrpura
y el azul, son mas difíciles de distinguir, pero
en materiales opacos el amarillo es el color mas visible,
seguido del naranja.
El azul, en cambio, es algo difuso.
Las combinaciones mas apropiadas por su legibilidad
son el negro sobre amarillo, rojo sobre blanco, blanco
sobre azul, negro sobre blanco. Las combinaciones de
rojo y verde y de rojo y azul son deficientes.
A continuacion podremos observar distintas
situaciones arquitectonicas relacionadas con el color,
dado que cada una presenta sus particularidades. Exteriores
arquitectonicos, hogar, industria, oficinas, escuelas,
hoteles, supermercados, establecimientos, restaurantes,
cafeterias, hospitales y clinicas.
Exteriores Arquitectonicos
El arquitecto se interesa mas por
los problemas que le plantea la forma que por los del
color, y se resiste a admitir que es este ultimo el
que anima y destaca la construcción , el que
crea un interés y requiere la respuesta emotiva
del espectador.
En los exteriores y fachadas será
siempre inconveniente la utilización de colores
puros en su mas elevada intensidad, estos cuando son
muy saturados, tienen un carácter de ingenuidad
primitiva y son ofensivos para la sensibilidad. Los
colores deben estar en relación con el ambiente,
con la forma, con la región o localización
del edificio y también con las cualidades estructurales
y la sensación de peso, espacio, y distancia;
el color rompe toda impresión de monotonía.
Los colores vivos, solo deben ser utilizados en superficies
de pequeñas dimensiones y habrán de ser
armonizados con los otros colores y tonos del conjunto.
El uso del color en la arquitectura
de exterior no puede ser orientado por el deseo de crear
una reacción psicológica impresionante
. El debe ser ajustado a las cualidades de la forma,
a la que de el se quiera obtener, a las cualidades de
uso o destino de la edificación y a la atmósfera
climática local.
El Color En El Hogar
El color es el factor mas positivo
en la decoración de interiores, porque, como
ya sabemos, por su simple acción se pueden aclarar
habitaciones oscuras, atenuar el efecto deslumbrante
de las muy iluminadas, reducir o ampliar espacios, rectificar
proporciones, calentar piezas frías, refrescar
las cálidas y dar vida a lo apagado y variedad
a lo monótono. El color, aliado con la luz, es
el mas potente generador de descanso, confort y satisfacción;
en la agitada y compleja vida de nuestro tiempo el hogar
es el oasis que brinda calma al espíritu, sosiego
a los nervios y relajación al cuerpo físico.
23. Selección
del color
Al escoger los colores del esquema
de un interior será necesario considerar las
reacciones emocionales que aquellos producen. Como hemos
visto, ya ha sido demostrado como cada pasión
y afección de la mente humana tiene su color
y que este tiene gran efecto en la expresión
de aquellas; aumenta la alegría, calienta el
amor, inflama la rabia, profundiza la tristeza, etc.
El color, es para una minoría una simple atracción
de cualidad estética, pero en la generalidad,
o sea en el mayor numero de personas, provoca una respuesta
de agrado o desagrado, calma o excitación, frío
o calor o una asociación de ideas con la alegría,
la tristeza, el fuego u otros sentimientos positivos
o negativos.
En la selección interviene,
además, una razón de preferencia que tiene
gran relación con la personalidad. Los investigadores
dividen a los seres humanos en dos grupos; uno que esta
supuesto por aquellos que prefieren los colores cálidos
y bien saturados, y otro que gusta de los colores fríos
y apagados; los del primero son extrovertidos, de carácter
abierto, optimistas y tienen reacciones rápidas,
y los del segundo son introvertidos, poco adaptables
a las sugestiones del mundo exterior, reservados y de
carácter melancólico.
Independientemente y al margen de
lo psicológico, la selección del color
se basa en razones de tipo social, cultural y económico
y en otras de iluminación, reflejo, cualidad
de los colores y finalidad de cada pieza. La opinión
ajena sobre nuestro nivel de vida y el gusto general
o del momento, la propia sensibilidad, la educación
y cultura y las posibilidades económicas y de
costo son factores que asi mismo tienen importancia.
Al escoger un esquema lo primero en
considerar es la procedencia de la luz. Las habitaciones
que reciben la luz del sur, sin sol, requieren colores
cálidos del grupo amarillo-rojo: beige rosado,
rosa pastel, limón, etc. Las que tienen luz del
norte, con bastante sol, necesitan colores fríos
del grupo verde-azul-violeta: gris perla, verde, azul
verdoso, azul pastel, etc.
En las habitaciones orientadas al
este ( salida del sol ) los colores se hacen mas duros,
y por ello son usados los suaves, como grises pastel,
perla, azulado, marfil, crema claro, etc. En las orientadas
al oeste ( puesta del sol ) los colores se hacen mas
cálidos, siendo útiles en este caso unos
matices suaves algo fríos, como azul cielo, verde
azulado, tilo, etc. Las habitaciones en que se vive
mucho tiempo son resueltas con colores tranquilos y
sedantes; los estimulantes son usados para aquellas
en que se vive poco. Un living, o sala de estar o comedor
que sea ocupado muchas horas requiere matices algo ricos
y contrastados que sean alegres y animen; en un dormitorio
son usados colores suaves y reposados, y en un cuarto
de niños, los colores vivos y con buen contraste.
Estos principios son genéricos y deben estar
supeditados a las reacciones psicológicas de
los ocupantes y a motivaciones del gusto. Un interior
ha de ser personalizado por la expresión del
gusto individual, pues casi todos tenemos una preferencia
por determinados colores; por lo general, los jóvenes
se inclinan por los colores alegres, mientras que las
personas maduras gustan de matices reposados. Los hombres
prefieren colores mas fuertes y oscuros que los que
agradan a las mujeres.
24. Ideas para
esquemas
La selección del esquema de
color para un interior debe estar basado en cuanto ya
ha sido expuesto, y puede ser también facilitada
encontrando la respuesta del problema en los colores
de un cuadro, de un tejido, de un empapelado, de una
alfombra, de una flor, de un jarrón, mosaico,
etc., o de la naturaleza.
Si la resolución de un esquema
se fundamenta en un cuadro o pintura, analícese
esta observando la proporción o extensión
de los colores principales; el color dominante por su
extensión será seleccionado para la mayor
superficie de la habitación o paredes a una intensidad
conveniente, el segundo color en importancia podrá
ser destinado para suelos y cortinajes, el tercero para
los muebles de tamaño amplio y el cuarto, que
tendrá el color mas intenso, para accesorios,
elementos de poco tamaño, muebles auxiliares,
dibujos de la tapicería, etc.
Con este sistema, o alguno similar,
podrán ser obtenidos resultados atractivos y
de gran belleza y distinción, pero lo importante
es que se posea un sentido del color; este se puede
adquirir y desarrollar por el conocimiento de las cualidades
de los colores y por una constante observación
y análisis para poder diferenciar los contrastes
y variaciones mas sutiles, tanto en los matices como
en los valores.
El propósito selectivo, como
ya hemos dicho, no esta basado solamente en factores
psíquicos y de preferencia, sino también
en otros diferentes, como finalidad de la habitación,
iluminación, estilo, etc., y también en
lo que se desee que cada pieza resuelva y exprese. El
carácter de estas puede ser formal o informal,
masculino o femenino, tranquilo o estimulante. En la
habitación formal se usan colores apagados o
ricos de cualidad; los primeros expresan serenidad y
reserva, y los segundos gracia y empaque. En la informal
son usados los colores vivos y claros. La habitación
masculina debe tener colores agrisados en matices intensos:
tostados, pardos, verde oliva, musgo, rojo oscuro y
colores vivos en acentos con texturas rugosas o ásperas.
En la femenina se utilizan colores apagados y polvorientos:
azules, verdes y violetas en matices pastel claros y
texturas suaves. En las piezas de descanso se hace uso
de los colores fríos y reposados: azules y verdes
suaves agrisados y tejidos con dibujo pequeño.
En las alegres y estimulantes no deben ser utilizados
los colores en grandes áreas que armonicen por
analogía, como verde y azul, por ejemplo, sino
los colores vivos, claros y contrastados en valor, como
un rojo-naranja algo opuesto a un verde-azul oscuro.
25. El Color En La
Industria
El arquitecto o el ingeniero cuando
conciben y preparan su proyecto solo se ocupan de cálculos,
distribución, materiales y requerimientos de
la construcción, pero se desentienden de los
de carácter industrial: situación de elementos,
puestos de trabajo, color de la maquinaria, etc, para
los que ellos proporcionan el fondo y que en realidad
habrían de ser el punto de partida de su estudio.
Antes de preparar el esquema de color es indispensable
que sean sometidos al técnico constructor todos
los problemas y necesidades para que este lo estudie
y resuelva. Los especializados en construcciones para
la industria deben conocer los principios científicos
y psicológicos del color y de la luz para estar
en condiciones de poder resolver por si mismos el esquema
funcional del color; en el caso de que no posean estos
conocimientos o de que carezcan de un buen sentido del
color habrán de ser asesorados por un experto
que oriente y concrete este estudio. Para abordar este
será imprescindible que el local, tanto si es
de nueva construcción como si ya se trabaja en
el desde hace tiempo, este completamente limpio y libre
de objetos; una nave industrial sucia y llena de estorbos
no deja ver sus problemas ni puede facilitar una labor
creadora.
Los techos con huecos de cristal en
su estructura pueden afectar al esquema de color según
sean transparentes u opacos o estén limpios o
sucios; el color de las vigas o soportes influye extraordinariamente
y puede manifestar una tendencia fría o cálida
según sea impuesta una de aquellas condiciones.
Antes de adoptar el esquema será bien estudiada
esta contingencia y se habrá de decidir si se
mantiene el cristal tal como esta o debe ser cambiado.
El cristal podrá ser pintado durante la temporada
estival con un pigmento blanco que atenúe el
rigor del calor y la actividad de la luz y luego despintando
en el otoño para obtener un resultado opuesto.
Cuando son destacados los salientes
estos aumentaran la impresión de altura en un
local de techo bajo; en los de techo alto habrán
de ser disimulados. Las esquinas de paredes que puedan
recibir golpes o sufran muchos roces tienen que ser
recubiertas por un ángulo protector resistente
o de caucho.
El exterior de las fabricas no debe
presentar un amontonamiento gris y sucio de fachadas,
chimeneas, depósitos, tuberías, etc. Una
fabrica actualizada debe producir una impresión
visual agradable, con espacios limpios y animados por
el verde reposado de la vegetación - si ello
es posible – y con variedad de colores en los diferentes
elementos del conjunto para que la sensación
sea atractiva y esta se identifique con la eficiencia
y el buen orden. Estos factores de aspecto influyen
notablemente sobre el personal y crean en las vistas
el mas favorable concepto sobre la atención y
categoría de la empresa.
Los depósitos pueden ser en
blanco, verde azul o rojo, o diferenciados, como las
tuberías , de acuerdo con el código de
identificación y asimismo las chimeneas; estas
serán animadas por franjas anchas , horizontales,
de blanco y rojo o verde. Las fachadas de los grupos
constituidos por las diferentes secciones de la fabrica
serán pintadas en relación con su producción
o función con blanco neutralizado, crema, beige,
azul verde, naranja claro rosado o rojo agrisado para
que el conjunto ofrezca una impresión variada,
sin monotonía y produzca una buena sensación
de adecuación y encaje en cada instalación.
Las áreas o partes mas atractivas serán
pintadas con colores focales y requirentes y las menos
agradables con los mas pasivos para que la vista no
sea atraída por estos.
En las fabricas modernas se concede
gran importancia a la puerta principal o hall de entrada
porque esta es la primera impresión que el visitante
recibe y la que predispone su animo en un sentido favorable
o actúa, por el contrario, de manera adversa.
El tono de esta bienvenida puede crear una reacción
positiva o negativa que en el primer caso aun podrá
mejorarse y en el segundo será difícil
mejorar. El acceso de entrada en una fabrica no tiene
que ser tan suntuoso como el de un banco o mansión
aristocrática, porque esto seria excesivo y anacrónico
en una instalación industrial, pero tampoco habrá
de ser ruin, sordico o estrecho como el de una vieja
hacienda; su aspecto será sobrio, amplio, sencillo,
armonizado con buen gusto y debe tener la dignidad de
un lugar de trabajo.
El tipo de su decoración habrá de estar
acomodado al trafico o movimiento que tenga el hall;
si este sirve como paso para el personal de talleres,
oficinas, etc., será decorado anteponiendo la
función al aspecto, aunque sin daño para
el buen gusto. Cuando el edificio este situado en una
zona árida o calurosa, o en el caso de que la
industria sea generadora de calor, deben utilizarse
los colores fríos, pero sin olvidarse que si
se pretende crear una sensación de bienestar,
esta se producirá mas fácilmente por los
cálidos. Debe estudiarse bien el color del suelo
y su material, y la pintura de puertas, radiadores,
etc., para que el esquema general sea unificado y armónico.
26. El ambiente visual
La iluminación general habrá de tener
un índice elevado; este será variable
y dependiente de la tarea. Con una iluminación
de 25 a 35 lux puede ser alcanzada una buena agudeza
visual en ciertos trabajos y aquella será optima
en todos con 250 a 350 lux; mas allá de esta
proporción progresa con lentitud la capacidad
visual. Cuando se desee lograr una mayor eficiencia
será necesario, entonces, elevar este nivel a
triple o cuádruple, aunque sin olvidar que en
iluminación, como en calefacción, el grado
excesivo es siempre sofocante y abrumador, y sobre todo
cuando no existe equilibrio entre la luz general y la
de las áreas de trabajo, que son las que requieren
de mayor esfuerzo visual.
Para reducir al mínimo las frecuencias de adaptación
de los ojos en los cambios constantes del campo de la
tarea a las áreas periféricas no debe
existir una gran diferencia de contraste entre ambas
zonas. La máxima concentración de intensidad
debe ser sobre el área de trabajo; cuando es
fuera de esta y en sus alrededores se produce una distracción
visual y un resplandor intolerable; el nivel mas corriente
de iluminación en fabricas es de 325 a 375 lux.
Las diferencias pequeñas entre el campo de
trabajo y el área circundante tienen poca importancia,
pero si aquellas son excesivas se sitúa al ojo
en sobreesfuerzo y este acusa, en mas o menos tiempo,
según su capacidad de resistencia, una disminución
de su agudeza, desarreglos y un estado de fatiga que
se traducen en daño del rendimiento y de la calidad
y en quebranto de la moral del trabajador.
La alta intensidad producida por reflejos tiene como
máximo un limite de refracción en las
paredes del 60%; toda área que sea mas intensa
que la del trabajo desvía la atención
de este y obliga a frecuentes acomodaciones de la vista
y a una peligrosa tensión.
Techos, paredes y suelos
Los techos deben ser en blanco puro o algo neutro,
particularmente cuando la luz es indirecta, y asi determinaran
un factor de reflexión de 75 a 85 % , con un
sistema de iluminación directo producirán
un reflejo que reducirá algo el contraste entre
las luces de ambiente y las directas.
Para evitar que las paredes parezcan
excesivamente altas cuando las superficies de aquellas
rebasen los cinco metros debe ser considerado el excedente
como techo. Las franjas anchas en base o zócalos
altos se habrán de considerar atentamente y en
relación con su finalidad y efecto en las proporciones.
Las paredes en su parte superior deben
tener un reflejo igual o aproximado al del techo- de
60 a 70 % si el suelo y los elementos inferiores son
claros y de 50 a 60 % cuando estos sean oscuros- ; las
partes inferiores de aquellas podrán estar dentro
de unos limites de 50 %. Los matices a utilizar serán
verde, azul, crema, ocre, gamuza y amarillo, todos claros;
para las superficies pequeñas serán reservados
colores mas valorados y saturados y algunos puros: verde,
azul, amarillo, rojo, pardo, etc.
Los zócalos oscuros que son
pintados en la base de las paredes para que disimulen
la suciedad que se produce a nivel de los suelos son
inefectivos porque establecen una línea continua
y contrastante; estas partes bajas deben ser resueltas
con el mismo color de las paredes aunque utilizando
en ellas una pintura resistente y lavable. Los suelos
serán grises o pardo-amarillos claros; si la
gama general es para crear una sensación de calor
pueden ser en un matiz rojizo cálido neutro y
si, por el contrario, se ha de producir una sensación
fría y tranquila, en azules o verdes agrisados,
aunque relacionados con el color de las paredes y de
acuerdo con el esquema general; su reflejo no debe exceder
mucho al 25 %.
Las maquinas, elementos, mesas, etc.,
tendrán un reflejo de 25 a 30 %; estos serán
claros si los suelos serán claros y mas intensos
cuando aquellos sean oscuros, pero deben ser de cualidad
clara para que reflejen una mayor proporción
de luz en las partes de concentración del trabajo.
Tuberías:
La identificación de estas
se verifica por medio de colores que se pintan por toda
la extensión de ellas en las que van al exterior
y por franjas de color al principio y en los terminales
de los tubos, codos y uniones. El color general de las
tuberías en los interiores, es el fondo o superficie
adyacente.; los colores distintivos son los que se determinan
a continuación:
- Conducción de lubricantes líquidos -amarillo.
- Conducción de aire -Verde.
- Conducción de vapor -Rojo.
- Conducción de agua dulce -Azul.
- Conducción de combustibles líquidos -Violeta.
- Conducción de gas -Gris.
- Conducción de agua de mar -Pardo
Conductores
eléctricos:
Para la distinción de cables
conductores de corriente continua son utilizados los
colores siguientes: En las de dos cables: rojo en el
positivo y azul oscuro en el negativo; en las de tres
cables igual que en la anterior y el cable neutro en
blanco; en las de cinco cables: positivo extremo rojo;
positivo intermedio, rosa; neutro, blanco; negativo
extremo, azul oscuro y negativo intermedio, azul claro.
En las de corriente alterna monofásica
será el cable neutro en gris, la primera fase
en verde y la segunda en amarillo, y en la trifásica
iguales que en la anterior el neutro y la primera y
segunda fase; la tercera en pardo.
Oficinas:
La intervención del color en
oficinas no es para crear una sensación agradable
o la puramente estética que produce lo lindo
con aquel sentido que se aplica en los hogares, teatros,
cines, cafés, etc., sino para asegurar una atmósfera
de calma y eficiencia, sin elementos que entretengan
o distraigan la atención del empleado o trabajador
y por medio de colores funcionales. Estos son utilizados
como ya se ha dicho antes, al margen de toda consideración
de gusto o cualidad artística y para eliminar
contrastes molestos, reducir los constantes reajustes
de los ojos, facilitar la visión y concentrar
la visión en la tarea. Los comedores y lugares
de descanso requieren, por el contrario, de un concepto
diferente y permiten esquemas de colores mas atractivos
y activos que distraigan y sean un placer para los ojos.
Unos despachos con un mobiliario anacrónico,
mal iluminados y con paredes grises, sucias o cubiertas
de un blanco irritante crean una atmósfera deprimente
y tediosa y producen trastornos visuales, dolores de
cabeza y un malestar físico que determinan un
trabajo escaso y deficiente y unos irreprimibles deseos
de evasión.
Las funciones burocráticas
y toda labor de tipo intelectual requieren un esfuerzo
sostenido de concentración y atención
que solo puede ser desenvuelto dentro de un ambiente
grato y sedante que estimule la gestación mental
y posibilite un estado de emotividad favorable. Los
casos que ilustran sobre la efectividad de la aplicación
del color funcional en las oficinas son muy numerosos
y en todos se manifiesta una gran mejora en el rendimiento
y la calidad del trabajo, y como los colores adecuados
a la función sirven para elevar la moral y proporcionar
un clima físicamente cómodo y psicológicamente
beneficioso.
El presidente de unas grandes oficinas
a dicho que al pintar sus oficinas de acuerdo con un
programa científico de color parece ser mas grande
el despacho principal y que la impresión creada
en los empleados y también en los visitantes
es mucho mas confortable, pero lo importante es que
se aprecia un notable aumento en el rendimiento y que
la calidad del trabajo es superior. El director de una
emisora de radio afirma que las quejas del personal
por irritación visual y dolor de cabeza han cesado
cuando fueron cambiados los colores del estudio y las
oficinas.
Birren detalla una investigación
realizada durante dos años de producción
en unos servicios de gobierno americano para medir la
eficiencia en el trabajo de un grupo de empleados que
utilizaban maquinas de oficina. Un nuevo acondicionamiento
del color determino un aumento del 37,4 % en rendimiento;
este supuso una economía, en la nomina de noventicinco
individuos, de 13.229 dólares, equivalente a
un promedio anual de 139,25 por cada uno.
Por lo general, las viejas oficinas
se destacan por su falta de luz; los suelos son oscuros
y los muebles y archivos, que ocupan la mayor extensión
del espacio útil, son también oscuros
y tétricos. El empleado que llega a estos lugares
de trabajo malhumorado por sus propios problemas o cansado
de recorrer un largo y penoso trayecto en un medio de
locomoción incomodo no encuentra en ellos un
ambiente que eleve su espíritu, y aquel otro
que arriba despejado y con ganas de trabajar pronto
se desanima porque cuanto tiene a su alrededor es poco
acogedor y depresivo. La oscuridad del ambiente se acentúa
por mesas, estantes y maquinas oscuras o negras que
absorben la luz y reducen notablemente su intensidad,
tanto si aquella es natural como artificial.
Una oficina bien dispuesta, con muebles
sencillos y modernos y colores ajustados, mantiene una
atmósfera que inspira orden, facilita la visión
clara y estimula la eficiencia y el rendimiento. Wilson
dice que al reformar unas viejas y oscuras oficinas
introdujo un nuevo esquema de color; las paredes fueron
pintadas de un color melocotón claro, las puertas
y archivos de un color pardo amarillo y claro y el viejo
suelo fue sustituido por un piso de caucho en color
algo mas claro que las puertas y añade: -El resultado
fue inmediato y sorprendente. La luz eléctrica,
que prácticamente estaba encendida todo el día,
solo tuvo que ser utilizada en periodos de oscuridad.
Las estufas eléctricas, que ardían constantemente
porque ocasionaban un aspecto acogedor, solo fueron
abiertas cuando la temperatura lo requería. En
los doce meses siguientes a la nueva decoración
el fabricante ahorro tanto en electricidad cuanto aquella
le había costado, y la producción de la
oficina mejoro en cantidad y calidad. Las mesas, que
antes estaban llenas de papeles, quedaron milagrosamente
limpias; todos se mostraban mas alegres, había
mas colaboración, la puntualidad mejoro y las
peleas disminuyeron. En este caso la introducción
del color no solo proporciono dividendos sino que creo
una total transformación-.
La índole y cualidad del trabajo
deben constituir la base en que habrá de ser
orientado el esquema general, pues en algunos casos
convendrá hacer uso de la gama cálida
y excitante, cuando la tarea requiera dinamismo y una
sensación estimulante, y en otros ( como en las
salas de estudio o departamentos en los que se imponga
la reflexión ) de una gama fría, en colores
sedantes y reposados. Aunque el esquema sea cálido
las áreas de trabajo o superficies de mesa deben
ser en un color frío o en gris claro para que
la vista tenga un campo de descanso.
Los colores cálidos, como amarillo
y naranja, con un verde, verde azul o azul en equilibrio
y como conciliación, son excitantes y muy adecuados
para estimular el intelecto en los trabajos de creación;
también son utilizados aquellos en los departamentos
de dirección y jefes porque sugieren mando y
autoridad. En los despachos de pequeñas empresas
o particulares puede haber un campo mas amplio para
la fantasía y hacerse uso de esquemas mas variados
y alegres, aunque dentro siempre del buen gusto y la
dignidad y sin excesos grotescos. En todos los esquemas
sea cual sea su cualidad, no deben ser utilizados colores
puros sino matices pálidos o claros que no rebasen
nunca una tónica intermedia.
De manera general son utilizados los
colores verde claro o azul-verde claro con maquinas
y mesas, y los matices marfil, crema, beige y gamuza
pálidos en paredes; en las de una sala de computación
atendida por personal femenino, puede ser muy alegre
y activo un rosa sutil cuya cualidad es bien femenina,
y ser resueltos los muebles y puertas con un verde-azul
muy claro. También podrán ser pintadas
las paredes con un verde-azul o azul agrisado suave,
y si se quiere un efecto de contraste resolviendo las
laterales o de fondo con un matiz melocotón o
rosado, o las laterales y la de los lados de las ventanas
con un gris perla claro, y la otra con cualquier otro
color, claro también. Los pasillos, escaleras
y piezas oscuras o que carezcan de luz natural deben
ser pintados con amarillo claro o marfil. El techo,
en todos los casos, debe ser en un blanco puro o levemente
neutralizado, las paredes deben tener de 50 a 60 % de
reflejo y los muebles, puertas y suelo de 25 a 30 %.
La luz natural es la iluminación
mas confortable para los ojos y debe ser utilizada en
su máximo rendimiento. Aunque el sol se proyecte
directamente en las ventanas no debe ser interceptada
su luz porque se considere molesta, sino que habrá
de ser aprovechada difundiéndola y graduando
su intensidad por medio de persianas de plástico;
estas, al llegar la noche, sirven como reflectores de
la luz artificial y en aumento de la potencialidad de
esta.
Un campo de visión ligeramente
oscuro será siempre mas beneficioso que otro
intenso; si el área que circunda la de trabajo
es mas intensa que la luz que esta ultima recibe, queda
notablemente, reducida la eficiencia visual. La distribución
de la luz artificial general habrá de ser uniforme
y sin lamparas ni tubos fluorescentes al descubierto;
las luces de estas serán cubiertas por pantallas
o difusores y coordinadas con un sistema indirecto,
de manera que la iluminación que transmita al
techo y la de las lamparas sea casi análoga;
esta será, como mínimo, de 325 a 350 lux.
En una oficina moderna todo debe estar
bien situado proporcionado y en relación con
la función y la eficacia. Mesas, sillas, armarios,
computadoras, archivos, etc., deben armonizar bien entre
si y no ofrecer discordancias de color o forma; cada
cosa y todas habrán de dar la impresión
de que son de una misma familia y de que tienen un carácter
común, aunque sean muy distintas en formas y
tamaños; sus colores y valores deben estar bien
ajustados al conjunto arquitectónico y tener
buena armonía, sin una variedad excesiva ni aquellas
repeticiones que puedan producir una impresión
de monotonía.
Escuelas
El color tiene una influencia muy
vital en la vida del escolar. Las viejas escuelas, mal
iluminadas, recargadas de elementos y con colores inadecuados
, afectan notablemente al cuerpo mental y al físico
del alumno y crean depresión, aburrimiento y
cansancio, el ambiente de la escuela y las cualidades
psíquicas de aquel tienen mas importancia que
todos los modernos métodos de educación.
En la revista American Painter and
Decorator se dice que al realizar un examen medico en
una escuela, mas de la mitad de los alumnos revelaron
una visión defectuosa. El director, atribuyendo
la causa a mala iluminación, hizo pintar las
clases de un color crema muy claro, los techos en blanco,
el mobiliario y el suelo, que eran de madera, se dejaron
en el color claro de esta, pero fueron recubiertos con
varias capas de un barniz transparente. El porcentaje
de afectados, que antes de la reforma era de 92 %, descendió
después de aquella a un 27%.
Aunque algunos directores y profesores
se interesan en la cualidad de la iluminación,
no prestan atención al color, factor que tiene
tanta o mayor importancia que aquella; cuando es adecuado
y esta bien acondicionado, no solo facilita buena visibilidad,
sino que también crea un ambiente que produce
bienestar y aquel equilibrio mental que es tan indispensable
en una labor de asimilación y estudio.
La selección del color en la
escuela no es posible orientarla por el gusto personal
o por un deseo de efectos mas o menos estéticos;
su finalidad es que la visibilidad sea fácil
y natural y que el ambiente resulte confortable. Un
color muy claro, casi blanco, podrá ser excelente
para aumentar la calidad de iluminación por el
aumento de la luz reflejada, pero puede ser en muchos
casos inconveniente, porque una intensidad excesiva
es tanto o aun mas perjudicial que la escasa.
La luz suficiente en cantidad, bien
distribuida y algo difusa evita toda sensación
de fatiga ocular y determina beneficios incalculables
en la moral del alumno y en sus rendimientos.
Los colores a evitar en paredes son
el blanco por su gran poder refractivo, el negro por
su potencia absorbente y los pardos o grises por análoga
causa y también porque el ambiente que crean
es triste y depresivo. Los colores mas eficientes son
el verde, verde-azul claros por su efecto refrescante
y calmante o el gris perla, el azul suave cuando se
desea producir una impresión apacible y fría
o en piezas muy soleadas, el amarillo, beige, gamuza,
coral, melocotón o naranja y el rosa claros para
estimular y crear una sensación de calidez en
aulas orientadas al Norte o que tengan muy poco sol.
De manera general se consideran como colores satisfactorios
los verdes-azules, azules-grises, melocotón o
rosa, todos de cualidad suave; estos podrán ser
combinados de muy diferentes maneras para crear efectos
de la mayor variedad. Una pared de fondo en un tono
rosado o melocotón se puede combinar con paredes
laterales en color complementario: verde o verde-azul
o en tintas aun mas cálidas; un fondo en verde-azul,
con laterales en un tono rosado o anaranjado o con tintas
del mismo color, aunque en matiz mas claro u oscuro.
En los techos se debe usar siempre
blanco, porque este, tanto con la luz natural como con
la artificial, sirve para aumentar la intensidad de
la iluminación. El porcentaje de reflejo de las
paredes no debe exceder al 60%, pues cuando aquel es
mayor determina un resplandor excesivo y crea dificultades
y molestias en la visión. El mobiliario debe
ser en madera natural, porque cuando esta limpio tiene
un reflejo de 25%; el suelo no debe exceder este porcentaje.
Hoteles
La utilización del color tiene
un enorme interés, no solamente desde el punto
de vista económico por el gasto que supone la
buena conservación de la pintura, sino porque
los colores son factores de atracción, aspecto
y confort.
La iluminación de la entrada
y hall debe ser suave e indirecta, aunque en algunas
partes de interés conviene utilizar una luz concentrada.
El comedor y bar habrán de tener, asimismo, una
luz suave y en las mesas una lampara incandescente de
fulgor cálido que produzca una sensación
de intimidad y ambiente acogedor. Los pasillos, salas
de baile y grandes espacios requieren iluminación
intensa.
En la selección del color intervienen
la cualidad de temperatura local y la orientación.
Los colores cálidos se usan
en las habitaciones que reciban la luz natural del Sur
y Oeste, y los fríos en las muy soleadas o con
luz del Nore y Este. De manera corriente los colores
de la pared deben ser de un tono medio con tendencia
clara y ligeramente agrisados. El gris perla es un buen
color general para habitaciones, pudiendo ser animado
por un cambio en la pared de fondo, que es resuelto
con verde, verde-azul, azul o pardo en las piezas que
tengan mucha luz o con crema, amarillo, rosa, gamuza
en las oscuras. Cuando las habitaciones se pintan con
un solo color, serán buenos los citados según
sean las condiciones de la luz, aunque el azul debe
ser excluido, porque siempre resulta depresivo. En los
baños y vestidores son utilizados los colores
cálidos: rosa o durazno. Cualquiera que sea el
esquema de la habitación esta no debe ofrecer
el aspecto frío de una clínica y ha de
tener un ambiente acogedor y amable.
El mobiliario, cortinajes y alfombras
serán en colores que contrasten con los de las
paredes: cálidos si estas son frías, o
contrariamente, fríos cuando sean cálidas.
Los lavaderos deben ser en verde-azul claro y las cocinas
y servicios del restaurante en blanco. En los corredores
o pasillos oscuros se utilizan el amarillo, rosa o melocotón
en tonos intensos; en los muy iluminados pueden ser
utilizados el gamuza o un pardo cálido.
Como principio genérico a destacar,
la iluminación intensa y los colores claros no
requieren la atención hacia una determinada área
y crean un interés visual en toda la pieza; la
iluminación suave y los colores intensos desvían
el interés de las paredes y techos y lo concentran
en ciertas áreas y detalles, según haya
sido dispuesto el color.
Los espacios dedicados al personal
deben ser resueltos con colores psicológicos
y alegres y buena iluminación, papa que asi sea
influenciada la moral y también la atención
de aquel.
Supermercados Y Establecimientos
El exterior de estos ejerce una acción
análoga a la del embace o la presentación
de un producto o libro sobre la emotividad del espectador,
porque aquello que el publico ve de manera inmediata
es lo que establece su buena o mala impresión
primaria. En estos casos es peligroso regirse por el
gusto personal, pues cualquier exceso, tanto en lo modesto
o poco requirente como en la originalidad desenfrenada,
puede crear un efecto totalmente negativo.
En la selección de colores
debe ser conciliado el sentido psicológico del
color con la armonía. El uso de unos colores
vivos e intensos en un esquema que se considere llamativo
puede determinar una respuesta opuesta a la pretendida
y hacer fracasar el propósito. A la masa le agradan,
de manera general, los colores lisos, claros y mas bien
de cualidad reposada que las combinaciones de tintas
agresivas y excitantes; una buena parte de los arquitectos
entienden que el gusto medio del publico se inclina
hacia los colores extremados, pero todas las comprobaciones
e investigaciones han demostrado que la masa no acepta
aquellos esquemas que tienen una cualidad violenta.
La pintura de una fachada de un establecimiento
debe estar en relación con sus proporciones y
forma, y también con el carácter y naturaleza
de los artículos o materias que en el se expenden.
El factor mas importante es una buena iluminación
natural o artificial, porque esta es la que llama la
atención y valora los colores del esquema; si
lo constituyen colores claros, estos reflejaran la luz
y aumentaran su intensidad. Los colores cálidos:
rojo, amarillo, marfil, melocotón, rosa, gamuza,
beige, etc., se usan para crear un ambiente alegre,
y los fríos: azul, azul verde, turquesa, etc.,
sirven para acentuar la impresión de espacio
y producir una sensación de reposo. Los tonos
suaves de verde, verde azul o melocotón son atractivos
como fondo de los productos; los soportes de estos podrán
ser en gris o azul. Los techos habrán de ser
blancos y las partes superiores de las paredes muy claras,
para que el porcentaje de reflejo sea elevado. Los suelos
y el mobiliario, estanterías, etc., deben tener
un valor medio.
La región y el clima tienen
importancia. En las de mucho sol son utilizados los
colores cálidos en la fachada y en el interior
los colores fríos y refrescantes; estos se animan
por unas áreas o pequeños fondos de cálidos
en los espacios en que sean expuestos los géneros
para atraer la atención hacia ellos. En las regiones
de poco sol la resolución será a la inversa,
utilizando los colores fríos en el exterior y
los cálidos en las dependencias.
En las salas de venta o piezas interiores
es conveniente adecuar el color a la cualidad de la
mercancía y a su publico. Las secciones de venta
habrán de tener colores diferentes y bien ajustados
a cada articulo; nunca se debe utilizar el esquema de
una sección de ferretería para otra de
artículos de belleza. El color estará
fundamentado en su significación; el azul es
un color que atrae al sexo masculino, y el rosa al sexo
femenino. El departamento de modas requiere un color
que permita la buena visibilidad de los colores claros
y oscuros; un verde azul agrisado resuelve este propósito
y es, además, el color complementario de la piel
humana y el que mejor la destaca.
Cuando sea necesario armonizar la
gama de color con la estación, son utilizados
los colores cálidos en invierno, y los fríos
en verano. Si estos actúan como fondos para otros
colores, deberán ser neutralizados o agrisados;
un beige de matices rojizos o un gris azulado claro
serán, respectivamente, los mejores fondos para
cualquier color en la estación fría o
cálida.
Los artículos a vender deben
ser destacados por cierta oposición con sus fondos;
cuando aquellos son del mismo color y aunque tengan
un valor algo distinto, se fundirán en estos;
los que tienen tamaños pequeños y etiquetas
multicolores requieren un fondo gris. En los establecimientos
de comestibles es utilizado el blanco en mostradores
y refrigeradores, el melocotón como fondo de
las verduras, el verde azul para las carnes; en las
florerías pueden ser utilizados los verdes suaves
agrisados porque destacan las flores y el follaje.
El blanco, algo torcido, es muy bueno
para venta y exposición de automóviles.
En las joyerías el mejor fondo es el azul; también
para artículos con superficies brillantes, como
porcelanas, cristalería, etc.
El rojo es muy indicado para tiendas
de muebles.
El gris perla claro es utilizado como
color general, para que destaque las áreas de
colores algo intensos, en fondos de vitrinas y partes
que convengan situar en valor. El amarillo no debe ser
utilizado como fondo, pero puede ser útil en
la pared de menor superficie de una sala larga y estrecha
para que atraiga la atención y rompa la impresión
de estrechez; también en las escaleras y áreas
de ascensores.
Restaurantes Y Cafeterias
El efecto psicológico del color
tiene gran importancia en todo establecimiento en que
se sirven comidas; como estas son gustadas primeramente
por los ojos que por el paladar, el color resulta tan
importante como el sabor y el olor.
En un Restaurante
especializado en
pollos al
espiedo fue
cambiada la
luz incandescente
por otra
de vapores de
mercurio,
pero por
efecto de
esta las
aves asadas
tenían un
aspecto gris
y sucio
que ahuyentó la
clientela.
El dueño
del establecimiento,
dándose cuenta
de la
causa,
rectificó,
y al
volver a
usar una iluminación
cálida,
los pollos
recobraron su
apetito
sa
impresión anterior.
Todo color
de superficie
es afectado por
la cualidad
del color
de la
luz y
también por
los colores próximos
o ambientales,
por el
olor y
la limpieza;
el plato
más selecto
podrá crear
una reacción
repelente sí
es servido bajo
unos colores
inadecuados
en un
comedor sucio
y olores
desagradables.
Muchos alimentos
y bebidas
son más
apreciados por
su color
que por
su gusto;
algunas frutas
se colorean
para que
tengan una
apariencia más
rica;
la mantequilla
requiere un
cálido amarillo
suave,
pues cuando
es blanca y
con tendencia fría
todos la
rechazan.
La luz
fría y
la
cálid
a tienen características
especiales que
pueden ser
utilizadas de
manera efectiva. Las luces
muy intensas
y de
cualidad
fría
son adecuadas
para cafetería
y bares;
las suaves
y de cualidad cálida
para comedores
de restaurantes,
clubes de lujo
y hoteles.
Los primeros
exigen de
un ritmo
acelerado en
el servicio
y de
una cualidad
estimulante para
que el
cliente se
marche en
seguida del local.
En los
segundos,
en que
interesa una
permanencia prolongada,
la iluminación incandescente
o cálida
crea un
ambiente confortable
de calor
y descanso
que favorece,
además,
el destaque
y aspecto
de la
piel;
como las
luces de
cualidad muy
fría,
fluorescentes o
de vapores
de mercurio,
azules o
azules-Verdes,
producen un
tinte azulado,
que en
ocasiones resulta
lívido, solamente
son usadas
de manera
indirecta o
con fines
decorativos.
El carácter
o la
clase de
público es
otro factor
a considerar;
para un
sector de
alto nivel
los colores
de
ben ser
discretos y
poco contrastados,
y para
otro más
popular o en lugares
de pasatiempo
se pueden
usar colores
de más
contraste y
animación.
Un restaurante
marinero no
debe ser
nunca tratado
como una
sala de
té; el
primero requiere azules y verdes
con un
buen contraste
de naranja
y rojo,
y la
segunda,
colores más
sutiles y
en armonía
de análogos con
algún acento
de animación.
Con mucha
iluminación cálida
deben ser
usados colores
de tendencia algo
más fría,
como azul o verde claros y
marfil con
un tapizado
en rojo
cálido
o
tostado.
Con iluminación
escasa o
muy suave
se utilizan
verde agrizado,
azul,
Rosa,
melocotón o
gamuza. En
algunos restaurantes,
y para
destacar la
nota de
limpieza,
son cubiertas,
en parte,
las paredes con
azulejos blancos
y es pintado el resto
de ellas
y el
techo también
con Blanco,
pero la impresión
que se
obtiene es
tan fría
e inefectiva como
la de
un hospital
o cámara
frigorífica.
Un aspecto
que se
descuida bastante
en el
restaurante es
el color
del servicio.
Las Fuentes
y platos
deberían ser
en colores
algo opuestos
al de
la comid
a
; la
mantequilla habría
de ser
servida en
una mantequera
o plato
azulado o
azules-verde
que destacase
su color;
la ensalada
en una
fuente del
color púrpura
claro,
la carne
asada en
un plato
amarillo suave,
el pan
en una
bandeja de
color verde-azul,
etc.;
estos colores
no serian
puros,
sino matices
algo diluidos
o levemente agrisados.
El mantel,
así como
el traje
de las
camareras,
deberán ser
en color
algo opuesto
al de
las paredes;
Si estas son
en verde-azul,
aquéllos serán
en un
rosa melocotó
n
.
Todos los
restantes colores
que constituyan
el esquema
de conjunto pueden
ser combinados
en analogía
o contraste;
cualquier color
discordante crea
una nota
molesta e
inarmónic
a .
Hospitales Y Clinicas
Estas instituciones han sido pintadas
tradicionalmente, y aun se siguen pintando, con un blanco
deslumbrante, porque asi se entiende que son mejor satisfechos
los requerimientos higiénicos. En el hospital
o la clínica moderna ya no se usa el blanco,
porque produce una sensación deprimente y yerta,
y son utilizados colores, porque estos ejercen sobre
el paciente una acción de bien reconocida terapia
y también por sus efectos en el confort visual
de aquel.
El color no es simplemente un factor
de satisfacción estética, sino el medio
que sirve para crear, tanto en enfermos y visitantes,
como en el personal clínico, un efecto psicológico,
peor, a estos fines, no todos los colores tienen análoga
potencia ni utilidad; en su selección debe intervenir
una razón de función, ya que en unas partes
o sectores habrán de actuar de manera estimulante
y alegre y en otras deben servir para calmar y manifestarse
discretamente. Los colores serán escogidos conociendo
sus propiedades terapéuticas, considerando sus
potencias psicológicas y fisiológicas
y tratando de evitar esa impresión severa y fría
que es característica en las instituciones anticuadas.
Las salas de espera o visita pueden
ser tratadas con variedad, aunque sin excesos en el
color. Las paredes podrán ser pintadas con colores
diferentes, pero que sean armónicos; si en dos
de ellas se hace uso de un color gamuza, gris o verde-azul
claro, las otras dos pueden ser resueltas con un color
mas estimulante en rosa o melocotón. También
es posible romper la impresión de un efecto monótono
con un cambio menos ostensible, pudiéndose contrastar
el melocotón o crema de las paredes con verdes
o azules suaves en cortinajes y muebles o inversamente,
si las paredes son en colores fríos pálidos
con cortinas y muebles o alfombras en rosa o melocotón.
Los pasillos y escaleras algo oscuros
tienen que ser pintados con colores claros y luminosos:
crema, melocotón pálido, etc., para que
reflejen la luz y la iluminación se intensifique.
En las habitaciones de los pacientes las paredes se
resuelven con matices suaves y agrisados: marfil, crema,
rosa, gamuza, etc., que crean un ambiente refrescante,
serán utilizados los tonos verdes, verdes-azules,
porque estos ayudan a calmar el nerviosismo y la angustia.
De manera general los tonos cálidos son adecuados
para las habitaciones con poco sol y luz del Sur y los
fríos para las soleadas y orientadas al Norte;
los primeros convienen para convalecientes o pacientes
de corta estancia y los segundos para aquellos de larga
permanencia o enfermos crónicos. La impresión
de calidez en un espacio cerrado y de poca luz podrá
ser acentuada usando colores fríos en las habitaciones
contiguas, o a la inversa.
Los techos no deben ser blancos, porque
para los pacientes que están muchas horas o muchos
días en el lecho y mirando aquellos, el blanco
es deprimente y deslumbrante; su color debe ser en el
mismo color que la pared, aunque en tonalidad mas clara.
Los quirófanos o salas de operaciones
no serán pintados de blanco ni tampoco deberán
estar revestidos en azulejos con ese brillo molesto
y deslumbrante, que trastorna la función ocular.
En las clínicas modernas , tanto las paredes
y superficies como el indumento de los operadores y
personal ayudante, son en verde-azul claro, porque es
el color complementario de la sangre y al quedar suprimido
el fenómeno del contraste sucesivo descansa la
visión del operador y de sus colaboradores cuando
apartan la mirada del área de trabajo.
Las piezas destinadas a fisioterapia,
masajes y radioterapia habrán de ser pintadas
con colores fríos, refrescantes y tranquilos,
pero las de recuperación de miembros y ortopedia
requerirán colores estimulantes. Las salas o
habitaciones de pediatría deben complementarse
con dibujos atractivos en colores brillantes y alegres;
estos dibujos serán pintados en paredes y también
en los techos para recrear la imaginación de
los niños en su forzada pasividad.
Las oficinas, laboratorios y cocinas
son resueltos con el color adecuado a la luz que reciban:
marfil o rosa claro para las de iluminación natural
intensa y verde-gris para aquellas otras de luz débil.
En las habitaciones de enfermeras o personal femenino
rigen los principios de la decoración de interiores;
en ellas puede intervenir la preferencia o el gusto
particular. En la sala de espera un fondo general en
gris perla suave podrá ser animado por un rojo
o un azul de tonalidad alegre o por ambos combinados.
Las cornisas, frisos y zócalos
de las paredes forman parte de estas y deben ser resueltos
con colores que armonicen con los de aquellas, pues
los contrastes son inconvenientes; tanto estos como
el ancho o la altura deben ser moderados, puesto que
pueden alterar aparentemente las proporciones de la
pieza. Los muebles, mesas, radiadores, etc., serán
en colores que armonicen. Los lavaderos o piezas de
esterilización es conveniente que sean blancos,
para que asi se estimulen la limpieza y el orden.
El color habrá de ser usado
siempre con conocimiento, para favorecer la recuperación
de los pacientes y también para facilitar las
tareas del personal.
27. El color en
la clínica mira
Clínica de cirugía plástica
y estética del Dr. Carlos Mira Blanco. Ubicada
en la calle Martínez de Rosas 861, Mendoza. Proyecto
y dirección: Arq. Joaquín Domingo Roso.
Proyecto y dirección de pintura: Prof. Leonor
Rigau de Carrieri. Ambientación y obras plásticas:
Prof. Leonor Rigau de Carrieri, Prof. Eneida Roso de
Mira y Prof. María Beatriz Dorgan de Bacigalupo.
La obra abarca una superficie cubierta de 850 m2;
la pintura se extiende sobre aproximadamente 1.700 metros
lineales. En esta obra se ha practicado una forma de
tratar el color mediante una propuesta estética,
cuya ideología se sustenta en la conjunción
de variables y factores cromáticos orientados
a obtener una atmósfera propia en cada una de
las áreas y locales, atendiendo a su función
específica. Para ello se manejan progresiones
de tono, valor y pureza en pasajes sutiles que ponderan
la variabilidad lumínica, decodificando la materialidad
contundente de los muros y la estructura edilicia en
su interior. En el ajuste cromático se han tenido
en cuenta los valores de reflectancia, los desplazamientos
y múltiples enfoques visuales, los factores de
afectación físicos, psicológicos
y fisiológicos. Dentro de las alternativas de
opciones cromáticas se prioriza como objetivo
básico las vivencias: una poética vital,
merced a estados misteriosos, calmos, inesperados y
equilibrados, y otros con una cuota de excitación
conducente a una positiva actitud anímica. Se
desestima el concepto de color local, supeditado a la
rigurosa geometría espacial, para lograr una
atmósfera integral que articula esencialmente
los diferentes espacios. En suma, se propone un nuevo
método de preparar y aplicar la pintura de obra,
en donde el color ingresa con la plenitud de un protagonista
esencial de la "escena arquitectónica".
28. El color: un componente de
cualificación y significación del ambiente
urbano
Se debe tomar conciencia del rol del color en la ciudad,
comprender el alcance del mismo y asumir el compromiso
que le compete a todos los que intervienen en el proceso
de construcción del ambiente urbano. Se debe
entender que el color en la ciudad implica mucho más
que la simple aplicación del mismo en la fisonomía
urbana y que al hacerlo estamos contribuyendo en la
definición del espacio vital urbano. Los especialistas
en el diseño del entorno urbano no han incluido
el color con toda su potencialidad como variable de
diseño. Este no se percibe solo con los ojos,
sino con todo el pasado, la historia y la concepción
que se tenga del mundo. El color es un hecho cultural,
y lo percibimos con toda la cultura. Por lo general,
en el transcurso de la historia, se ha utilizado el
color en la búsqueda de producir "un efecto colorista"
en la obra de arquitectura. Estos "efectos" responden
a distintas motivaciones y cumplen diversas funciones,
fundamentalmente simbólicas (primitivas, abstractas,
decorativas) y comunicativas (decodificadoras, descriptivas,
exaltadoras, contextualistas, etc.). A partir de la
influencia de la Reforma (Lutero, uno de los principales
exponentes que aportan sustento filosófico),
se vuelve la mirada hacia el Clasicismo (síntesis
equilibrada de forma y espacio), con una desvalorización
del rol del color. En la mitad del siglo XVIII se producen
los primeros descubrimientos arqueológicos que
revelan el uso intenso del color en la arquitectura
clásica. Ello modifica las tendencias de la época,
lo que se traduce en dos corrientes: una que incluye
el uso del color en la arquitectura, y otra que se resiste,
centrando su postura en el acromatismo. Enrolado en
esta última podríamos incluir a Ruskin
(siglo XIX), que influenciaría al Movimiento
Moderno en general, a pesar de que algunos de sus fundadores
como W. Gropius, B. Taut, A. Behne, etc., desarrollaron
varios intentos para incluir el color en la ciudad y
crear nuevas formas de comunicación valiéndose
del color como medio. El color de una ciudad es un aspecto
de su historia. Hasta la Revolución Industrial,
los pueblos y ciudades del mundo occidental desarrollaron
un proceso lento de crecimiento orgánico, utilizando
materiales de la región. Los materiales disponibles
dieron forma a estilos arquitectónicos muy diferentes,
produciendo ambientes urbanos de gran armonía
visual, unificados por escala, materiales, y fundamentalmente
por su color, lo que generó estructuras urbanas
con identidades cromáticas inmutables. En la
actualidad utilizamos los colores como apoyatura de
la forma, para estructura, subrayar, realzar, estimular
o revalorizar una obra de arquitectura, sin tener absoluta
conciencia del fenómeno ambiental que esta actuación
produce. Desaprovechamos así las cualidades del
color, un elemento a la vez abstracto y descriptivo
que puede enriquecer la forma del espacio con un significado
mayor y puede incrementar el contenido identificador,
vivencial y orientativo visual de una ciudad. El efecto
colorista de un ambiente urbano no se basa solo en los
tonos de color en sí mismos que cubren las superficies,
sino también en la importancia de la luz, ya
que a través de su naturaleza se ponen en total
armonía con el lugar. También la distribución
de las masas de sombras que articulan el entorno tienen
una vital importancia para producir la impresión
del color. Las sombras nunca son incoloras, por lo que
influyen en la determinación de la paleta ambiental.
Las distintas regiones y ciudades del planeta han estado
identificadas tradicionalmente con particulares rangos
de color, resultantes de las gamas producidas por los
materiales locales, la luz, las sombras y todos los
agentes climáticos que modifican la sensación
del color ambiental. Podríamos citar casos ejemplares
en todos los países. El color es determinante
de la identidad urbana. Esporádicamente, en el
transcurso de la historia, grupos de personas relacionadas
con la temática urbana, sensibilizados y concientes
de la importancia del color en la ciudad, realizaron
propuestas para optimizar el "espíritu del lugar"
como el caso de Turín (1800), creando un plan
de color para la ciudad entera. Estos ejemplos estarían
enrolados en la primer corriente a la que hicimos referencia,
que incluye el uso del color en la arquitectura. Pero
también podríamos citar innumerables ejemplos
de ciudades que reflejan el accionar de tendencias enroladas
en la segunda corriente, resultantes de una postura
acromática. La ciudad de Córdoba, logra
su máximo desarrollo a partir de la década
del 50 (Movimiento Moderno) y se define dentro de la
segunda corriente en cuanto a la utilización
del color aplicado o propio de los materiales, que colabora
en la determinación de una imagen urbana desestructurada.
A partir de los años 80, factores climatológicos,
socioeconómicos, tecnológicos y culturales
promueven un proceso de incorporación masiva
de ciertos materiales con color incorporado, productos
de la región, que van modificando el entorno.
Ello se suma a una serie de intervenciones diversas,
en distintas escalas, tanto en el centro como en áreas
periféricas, las que contribuyen en la gestación
de una nueva imagen con ciertas características
de identidad. Esto proceso lentamente va conformando
sistemas de lugares que sirven para aprehender la ciudad
como un todo, y para orientarse a través de sus
lugares.
29. El color en el medio ambiente como código
social popular
Se debe plantear el uso del color en el medio urbano,
empleado con un criterio no de acuerdo a las modas ni
con el propósito de llamar la atención
como para dejar presente que uno intervino allí
sino siguiendo la idea de hallar un lenguaje no agresivo
(como pueden ser las combinaciones extremadamente llamativas)
y concibiendo a la obra de arquitectura con las sutilezas
de color que posee una obra de arte. Se debe procurar
resaltar los elementos constitutivos edilicios, subrayar
unidades decorativas, crear un clima, destacar un valor
histórico y social o expresar una función.
En la obra del antiguo cementerio de Trenque Lauquen,
el Intenden te Municipal señaló la necesidad
de mejorar el aspecto de abandono en que se hallaba.
Teniendo en cuenta que el estado de ánimo de
quienes concurren allí no es precisamente de
alegría, se buscó no obstante quitarle
tenebrosidad al lugar y hallar tonalidades que infundieran
paz. El frente ofrecía, con su abundante decoración,
la posibilidad de jugar con las formas y molduras. Se
buscó un color ligeramente morado y pálido
par las partes planas y se integró con tonalidades
gris las cúpulas, molduras y zócalo. Las
hermosas rejas se colorearon con un gris-celeste y se
destacó en dorado el eje de simetría jerarquizado
por la escultura del ángel y una inscripciones
centrales, más las dos cruces idénticas
laterales. El efecto áureo del ángel y
las cruces recortándose sobre el cielo resulta
un detalle muy agradable y sutil, tanto en días
grises como soleados. En otoño se añade
el valor estético de la hojarasca del fresno.
Hay una hermosa palmera al ingreso, a la cual debería
agregarse otra igual en el otro costado para lograr
una idea de columnata natural. En las referencias urbanas
más importantes (por historia, función
o estilo arquitectónico) en nuestro opinion personal,
uno no puede permitirse ni caprichos ni audacias, ni
modas. Entendemos que debe respetarse la ciudad y tomar
en cuenta el gusto de la gente aunque no lo compartamos
en su totalidad como individuos. De todos modos, la
obra siempre llevará nuestra impronta sin dejar
de lado la memoria colectiva o la posibilidad de enriquecer
el gusto popular. Podemos ser más libres en la
arquitectura privada, hacer uso del color con más
extravagancia, porque en estos casos es para satisfacer
un gusto personal (el de la vivienda, por ejemplo) o
de un grupo humano (como podría ser un bar),
derecho que entendemos no tenemos cuando el hecho arquitectónico
pertenece al conjunto de la comunidad (municipio, templo,
biblioteca, etc.) y que debe ser expresión del
gusto colectivo.
- 30. Propuesta
- Propuesta de un esquema de color para las zonas
mas relevantes de la clínica medusa-fisu, realizada
por los alumnos De Corso Leandro y Marqués
J. Manuel para la cátedra Diseño Arquitectónico
IV arq. LLUMA.
- Planta baja. Nivel acceso
- Oficina gral. Archivo, historias clínicas.
- Admisión y egreso.
- Estación de enfermería.
- Consultorios externos.
- Vestuarios.
- Secretaria.
- Radiología.
- Consultorios multiuso.
- Sala de yeso.
- Observación y recuperación.
- Secretaria.
- Estación de enfermería.
- Quirófano para cirugía ambulatoria.
- Transferencia del paciente.
- Recuperación del paciente.
- Vestuarios.
- Sala de operaciones.
Primer Piso
- Oficinas.
- Auditorio.
- Bar.
- Baños.
- Deposito.
- Sala de médicos.
- Secretaria.
- Rayos x.
- Laboratorio.
- Box de extracción de sangre.
- Plantas Tipo Internacion
- Internación.
- Mucamas.
- Enfermería.
- Limpio-usado.
- Comidas.
- Baños.
Subsuelo
- Morgue.
- Ropería.
- Gases medicinales.
- Sala de maquinas.
- Deposito y sala de reparaciones.
- Cocheras.
1. Oficina gral., archivo, historias clinicas 2. Admision
y egreso. 6/11/24. Secretarias. 18. Oficinas.
Paredes: beige.
Techo: blanco neutralizado.
Piso: marron.
Amoblamiento: gris claro.
3/12/30. Enfermeria. 23. Sala de medicos. 29. Mucamas.
Paredes: Mostaza.
Techo: Amarillo claro.
Piso: marron.
4. Consultorios externos. 8. Consultorios multiuso.
Paredes: Azul verdoso claro.
Techo: Verde agua.
Piso: Azul.
Amoblamiento: Blanco
5/16. Vestuarios. 7. Radiologia.
Paredes: Azul claro.
Techo: Blanco.
Piso: Azul.
Amoblamiento: Blanco
9. Sala de yeso. 10. Observacion y recuperacion del
paciente.
Paredes: Crema.
Techo: Marfil.
Piso: Beige
13/17. Quirofano. 14. Transferencia del paciente.
15. Recuperacion del paciente. 27. Box de extraccion
de sangre.
Verde azulado claro, inclucive la indumentaria de
los medicos.
19. Auditorio
Borravino.
20. Bar. 32. Cocina.
Cocina: Rosa claro.
Comedor: Verde, con mobiliario marron.
25. Rayos x.
Gris plomo.
26. Laboratorio.
Paredes: Verde grisaceo claro.
Techo: Blanco neutralizado.
Piso: Verde.
28. Internacion.
50 % gamuza con muebles blancos.
50 % verde azulado con muebles blancos.
Salas de espera.
31. Bibliografía
- Apuntes de catedra de diseño II del arq.
Hector Federico Ras, ( Facultad de Arquitectura UM
) – comentarios sobre diseño-
- Arnheim, Rudolf, - Art and Visual Perception. Español
– Arte y Percepcion Visual.
- Haylen, Peter, - Color en la arquitectura y decoración
– (1960)
- Haylen, Peter, - Color en la industria- (1968)
Direcciones en internet:
- Teoria del color
- http://www.fadu.uba.ar/sicyt/color/94.htm
- http://www.fadu.uba.ar/sicyt/color/98p1.htm
- http://www.enteoria.arrakis.es/indices/mas/ind-mas.htm
- Cromoterapia
- http://www.editoras.com/pallas/catalogo/2151.htm
- http://www.mantra.com.ar/cromo.html
- http://www.masbytes.es/geonatur/cromogeo.htn
- http://www.mantra.com.ar/frame_cromchak.html
- http://www.mantra.com.ar/f_cromo.html
- Color y arquitectura
- http://www.arquired.com.mx/sordoma/fca1.htm
- http://www.arquired.com.mx/sordoma/por_arqc.htm
- http://www.arquired.com.mx/sordoma/f_ca3.htm
- http://www.arquired.com.mx/sordoma/proy_ca.htm
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- Trabajo realizado por:
Leandro De Corso
decorsoarq@infovia.com.ar
Universidad de Morón
Facultad de Arquitectura
Cátedra: Política de desarrollo y Soberanía
Nacional
Arq. Palomeque
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